Cae el ‘R1’, presunto autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo
Capturan al líder de Los Rs, el R1: autor intelectual del asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Van 31 detenidos.
Han pasado nueve meses desde que Carlos Manzo cayó abatido en la plaza principal de Uruapan. Este jueves, el Gobierno mexicano presentó a Ramón Ángel ‘N’, señalado como la mente detrás del atentado que conmocionó al país durante la celebración del Día de Muertos.
La aprehensión del ‘R1’ se produjo en Atotonilco, municipio jalisciense, tras un despliegue coordinado entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y unidades militares de élite. Con esta captura, suman ya 31 las personas vinculadas a proceso por el homicidio del exedil, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 en la Plaza Morelos de Uruapan, Michoacán.
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, informó durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum que las investigaciones apuntan a que el crimen fue ordenado directamente por Ramón ‘N’, a quien identifican como el principal líder de Los Rs, una de las células criminales más violentas vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Treinta y un eslabones en la cadena criminal
El ataque lo ejecutó un menor de 17 años, Víctor Manuel Ubaldo Vidales, quien fue abatido por los servicios de seguridad en el mismo lugar. La investigación posterior llevó a los agentes hasta Ramiro y Fernando Josué Leal, dos jóvenes cuyos cadáveres fueron encontrados días después en la vía que conecta Uruapan con Paracho. Las autoridades creen que fueron eliminados para cortar cualquier vínculo con los autores intelectuales.
Después, Jorge Armando ‘N’, conocido como El Licenciado, fue arrestado en Morelia a mediados de noviembre. Según los expedientes, era el encargado de enlazar a los sicarios con la cúpula de la organización mediante conversaciones cifradas. Su testimonio y las comunicaciones intervenidas permitieron identificar al hombre al que llamaban “el patrón”: el propio R1, quien presuntamente financió y planeó el asesinato de Carlos Manzo.
Pero la red era más amplia. Entre los detenidos figuran Samuel ‘N’ y Yesenia ‘N’, quienes laboraban en el propio Ayuntamiento. Las indagatorias revelaron que proporcionaron datos sobre los itinerarios de Manzo a los operadores del CJNG. Samuel, en particular, habría sido el encargado de transmitir en tiempo real los movimientos del alcalde durante la noche del atentado, lo que permitió a los agresores sincronizar su llegada al punto exacto donde se encontraba la víctima. García Harfuch subrayó que había “alguien al pie de la persona”, en referencia a la información filtrada desde el círculo más cercano al edil.
Una detención con antecedentes de una década
Los expedientes de Ramón ‘N’, el R1, indican que ya había estado bajo custodia federal en 2012, cuando fue vinculado a una ola de violencia en Guadalajara y Colima. De acuerdo a las autoridades, permaneció encarcelado durante una década, hasta que en 2022 un fallo judicial le devolvió la libertad. Desde entonces, según las investigaciones, retomó el control de Los Rs, una célula que opera principalmente en Apatzingán, Uruapan y Morelia, y que se financia a través del tráfico de drogas, extorsiones a productores de limón y aguacate, cobro de piso a ganaderos y comerciantes, y el control de máquinas tragamonedas.

El operativo que culminó con su captura se desplegó tras meses de seguimiento financiero y escuchas telefónicas autorizadas por un juez. Al llegar al punto donde se ocultaba, los agentes se enfrentaron a sus escoltas, que abrieron fuego; en el tiroteo, uno de los guardaespaldas del R1 perdió la vida.
“Sentían una provocación”
El titular de Seguridad federal señaló que las declaraciones de los detenidos apuntan a una misma interpretación: consideraban que el entonces alcalde, con su postura abiertamente confrontacional contra el crimen organizado, los estaba desafiando. “Sentían una provocación”, resumió Harfuch al referirse a los testimonios recabados. Según el secretario, cuando la Guardia Nacional o la Secretaría de la Defensa realizaban operativos en la región, Manzo solía estar presente y hacía alusiones directas al CJNG.
Sobre el papel de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, líder máximo del CJNG, García Harfuch fue cauto. Reconoció que hay indicios de que el capo tuvo conocimiento del crimen, aunque subrayó que aún no se ha podido establecer que él lo haya ordenado personalmente.
La viuda de Carlos Manzo y actual alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, celebró la detención del R1 en sus redes sociales, pero acompañó el anuncio con una advertencia: “La justicia comienza, pero aún no termina”. En su mensaje, Quiroz reconoció el trabajo de las fuerzas federales y exigió que la investigación no se detenga ahí. “Estoy convencida de que aún hay mucho más por aclarar”, escribió, y pidió que se indague “hasta las últimas consecuencias”, sin descartar ninguna línea, incluida la posible participación de actores políticos.

La presión de Quiroz no es menor. Desde que asumió la alcaldía, días después del asesinato, ha denunciado en múltiples ocasiones que el gobierno estatal de Michoacán, encabezado por Alfredo Ramírez Bedolla, “está gobernado por el crimen organizado”. La viuda del exalcalde también ha señalado públicamente a figuras como el vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Leonel Godoy, y al expresidente municipal de Uruapan, Ignacio Benjamín Campos, como parte de las líneas que, a su juicio, deberían explorarse. En sus redes sociales, Quiroz difundió una fotografía de Godoy abrazando a Roldán Álvarez Ayala —hermano del R1 y consejero de Morena—. Aunque la imagen no constituye evidencia de responsabilidad penal, ha alimentado la narrativa de una posible vinculación entre el crimen organizado y actores políticos en la región.
La presidenta Claudia Sheinbaum, por su parte, instruyó a García Harfuch mantener contacto directo con Quiroz para brindarle apoyo institucional. El Ejército y la Guardia Nacional, según confirmó el secretario, están a cargo de su seguridad personal.





