Más de 800 familias son desplazadas en Guerrero por ataques de “Los Ardillos”
Las familias desplazadas se encuentran en iglesias, montes y refugios, tras las agresiones de "Los Ardillos".
Este fin de semana la violencia criminal se agudizó en el municipio de Chilapa de Álvarez, en Guerrero, donde al menos 800 familias de las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuetán sufrieron desplazamiento forzado como consecuencia de una nueva embestida del grupo narcoparmilitar “Los Ardillos”.
El Concejo Indígena y Popular de Guerrero–Emiliano Zapata (Cipog-EZ) denunció que desde el miércoles 6 de mayo “Los Ardillos” —quienes se disputan el control territorial y económico en La Montaña Baja y Centro de Guerrero— han asediado a las comunidades de Chilapa con armas de grueso calibre y drones con explosivos.
Lo anterior ha desatado terror en las comunidades afectadas, quienes el 9 y 10 de mayo tuvieron que refugiarse en iglesias, montes y otras comunidades del Cipog-EZ, lo que representa un grave riesgo para la integridad de niñas, niños, mujeres, adultos mayores y autoridades tradicionales indígenas.

Foto: Dassaev Téllez, Cuartoscuro
“Hoy (9 de mayo) nuevamente, a las 7:30 de la mañana, ‘Los Ardillos’ lanzaron tres drones sobre la comunidad de Tula y avanzaron su posición bajo la mira del Ejército, estableciendo una trinchera a 200 metros de una base militar en Tula, sin que estos actúen para detenerlos. También están atacando a la comunidad desde las montañas a su alrededor”, alertó el Cipog-EZ a través de un comunicado. Y añadió que el 8 de mayo, una habitante de Xicotlán fue herida de bala.
En medio de rezos y lamentos en un iglesia de Alcozazán, donde se refugiaron familias desplazadas, el comisario municipal hizo un llamado urgente a través de un video: “queremos que nos apoyen, queremos que inmediatamente llegue el gobierno, que cheque todo a la voz de ya”.
Denuncian omisión y llaman a la acción global
El Cipog-EZ y decenas de organizaciones denunciaron omisión y aquiescencia de las autoridades de los tres niveles de gobierno.
“Va desde la cooptación total del gobierno municipal, desde la presidencia hasta los policías de tránsito por parte del crimen organizado, desde la negativa de atender demandas de seguridad y justicia por parte del gobierno estatal, desde la negativa de otorgar y quitar medidas de protección por parte del gobierno federal, hasta ordenar retirar los elementos del Ejército de la Base de Operaciones Mixta (BOM) para dejar paso libre a los ataques”, señalan en un comunicado.
Enfatizan que los ataques y desplazamientos de este fin de semana no son hechos aislados, sino que se inscriben en un patrón de agresiones generalizadas y sistemáticas en contra de las comunidades que viven en condiciones vulnerables.

Las organizaciones exigen al gobierno federal que reconozca la grave crisis de violaciones a los derechos humanos que atraviesan las comunidades del Cipog-EZ en Guerrero, la identificación y sanción de los responsables —incluyendo funcionarios públicos—, así como la responsabilidad del Ejército por no detener a los atacantes.
Demandan, también, la atención urgentes de las 800 familias desplazadas y la implementación de medidas de protección efectivas para comunidades y defensores de derechos humanos, además de la inmediata detención y desarticulación del grupo criminal “Los Ardillos”.
Hoy, el Congreso Nacional Indígena, hizo un llamado global para realizar acciones de solidaridad como mítines, pronunciamientos, jornadas informativas, manifestaciones y actividades culturales “para exigir que se detenga la guerra contra de nuestrxs compañerxs del Cipog-EZ”.
“¡Este Día de las Madres no hay nada que celebrar!”
Las madres de los pueblos desplazados denunciaron que previo al Día de las Madres, ellas tuvieron que dormir escondidas en el monte por temor a ser encontradas por “Los Ardillos” y señalaron a la presidenta Claudia Sheinbaum que honrar a las madres es detener la guerra contra sus pueblos.
“Mientras en las ciudades los políticos hacen discursos y entregan flores, nosotras, las mujeres indígenas nahuas de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, comunidades del Concejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), pasamos la noche huyendo, cargando a nuestros hijos e hijas para escapar de la balacera y los ataques del grupo narco paramilitar ‘Los Ardillos´”, denunciaron las madres desplazadas.
Por su parte, hoy en conferencia matutina, Sheinbaum informó que atenderá a las familias desplazadas para que puedan regresar a sus pueblos y que habrá presencia de la Guardia Nacional.





