La muerte de la niña Dafne Zapata destapa las violencias de las academias militarizadas
Dafne Zapata murió tras cuatro días de campamento en la Academia Doenitz. Exestudiantes coinciden en violencia y tratos humillantes de los instructores.
Familiares y seres queridos se manifestaron este martes en exigencia de justicia por la muerte de Dafne Zapata Quintos, una adolescente que murió en un campamento de verano de la Academia Militarizada de Marina Doenitz, ubicada en Ciudad Madero.
La mamá de Dafne Zapata, Alejandra Quintos, convocó a una manifestación en la sede de la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes y Mujeres por Razones de Género (FENAMM) en Tampico para pedir a las autoridades el esclarecimiento del caso.
Y es que Dafne, de 13 años, era una estudiante de secundaria disciplinada, apasionada por el deporte, el modelaje y que gustaba maquillarse.
Ingresó al campamento de la Academia Militarizada Doenitz el pasado 13 de julio, una actividad en la que se prohibía de forma estricta cualquier comunicación directa de los menores con sus padres. La única comunicación ocurría en reportes diarios de los dueños de la academia con los padres de familia.

De acuerdo con el relato de Alejandra Quintos, recibió una llamada por parte de la escuela para informar que Dafne se había desmayado por deshidratación. Posteriormente, la versión cambió por una supuesta caída en la regadera y la notificación de que la niña había sido encontrada sin vida.
La madre sostiene que Dafne murió a causa de una asfixia por sumersión, que la niña le fue entregada desnuda, incluso con vómito e indicios de violencia. Mientras que el director de la academia, Jorge Luis Ponce Ortega, rechazó la versión de la madre e incluso ofreció a restituirle el pago del campamento.
“Mi hija entró en perfectas condiciones, la entregué el día lunes para un campamento y ahora está muerta”, dijo en medio de la desesperación Alejandra Quintos mientras transmitía en Facebook e imploraba el apoyo de las autoridades.
El certificado de defunción, difundido por la propia madre de la menor, clasificó el fallecimiento como homicidio y estableció como causa de muerte una asfixia por sumersión. El documento señala además que se trató de una muerte violenta y que Dafne no recibió atención médica antes de fallecer.
La Fiscalía de Tamaulipas mantiene abierta una carpeta de investigación, aunque el expediente aún no ha sido judicializado ni existen órdenes de aprehensión conocidas públicamente.
Antecedentes de violencia
La academia está ubicada en Ciudad Madero, Tamaulipas, y ofrece educación básica de nivel primaria, secundaria y bachillerato en turno matutino, según el Sistema Integral de Información Educativa. Está incorporada a la Secretaría de Educación, pero no cuenta con permiso de la Secretaría de Marina, pese a que lleva esa palabra en su nombre.
Tras la muerte de Dafne Zapata, la Fiscalía realizó su aseguramiento. Desde entonces varios exalumnos denunciaron públicamente maltratos físicos y psicológicos, humillaciones y prácticas de aislamiento.
No sólo son palabras, vídeos con hasta más de una década exhiben las “novatadas” y otras violencias ejercidas y toleradas al interior de la academia. El canal ExDoenitz —presuntamente abierto en 2008 por exestudiantes de la academia— muestra una compilación de castigos violentos.
Alejandra Quintos mantiene la exigencia de que los instructores del campamento sean detenidos e impulsa una reforma para fortalecer mecanismos de supervisión para academias militarizadas, campamentos de verano y otras actividades dirigidas a niñas, niños y adolescentes.
Tan sólo el año pasado, una muerte en las mismas condiciones ocurrió en Morelos, donde el adolescente de 13 años Erick Torbellín murió bajo el “cuidado” de la Academia Militarizada Ollin con sede en la Ciudad de México.
Dos directivos de la Academia Ollin fueron detenidos por su presunta responsabilidad en la muerte del niño. Tanto en Ollin como Doenitz, la constante son los testimonios de niños violentados física y psicológicamente.




