El gobierno de Nayib Bukele congela bienes de socios de El Faro
La medida ocurre tras la publicación del documental The Deal, que exhibe los pactos criminales del gobierno de Bukele con las pandillas.
El medio independiente El Faro informó esta mañana que la administración de Nayib Bukele congeló a inicios de año dinero en una cuenta bancaria y un inmueble de dos socios de Trípode S.A. de C.V, la empresa que operó el medio de comunicación desde su fundación.
Se trata del último episodio de persecución política, tal como lo describe El Faro, medio que ha revelado pactos criminales de la presidencia de Bukele con pandillas y que ante las presiones y el espionaje con el malware Pegasus, su equipo se vio obligado a exiliarse del país.
Los periodistas de El Faro señalan que esta nueva embestida ocurre tras la publicación del documental The Deal— producido junto con el programa estadounidense Frontline PBS — y que aborda una vez más los acuerdos criminales del gobierno de Bukele con las pandillas.
Persecuciones fiscales contra el periodismo crítico
En julio de 2020, el Ministerio de Hacienda abrió auditorías contra Trípode y aunque no pudo demostrar la acusación de lavado de dinero esgrimida públicamente por Bukele, modificó la acusación, ahora por evasión de impuestos y de ahí deriva el congelamiento de bienes en garantía de deudas eventuales.
En conferencia de prensa virtual Carlos Dada, el director de El Faro, calificó los procesos de auditoría como ilegales y una forma de presión para castigar el ejercicio periodístico.
Hemos apelado cada una de estas conclusiones y demostrado que no se sustentan. Pero es muy difícil defenderse en un sistema judicial cooptado como el de El Salvador. Ahora la dictadura ha empezado a proceder contra los accionistas del medio.
“Desde entonces ya todo estaba enfilado no a una cuestión fiscal. Esta nueva medida, en medio de los cuatro procesos, no puede leerse de otra manera más que la continuidad de un problema político que El Faro representa para el gobierno de Bukele por nuestras publicaciones”, indicó Dada.
Posteriormente, Claudia Paz y Paz, abogada especializada en derechos humanos y representante de El Faro ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló que el Estado salvadoreño usa los procesos fiscales como una manera de disciplinamiento y un intento de controlar voces críticas.
Mientras que Óscar Martínez, jefe de redacción de El Faro y autor del libro Bukele, el rey desnudo, consignó un patrón de medidas de hostigamiento con cada publicación potente de El Faro.
“Las amenazas y difamaciones de parte de funcionarios contra este medio son una constante. Al punto de acusarnos de delitos sin presentar prueba alguna”, agregó Martínez, al recordar el exilio de sus compañeros y los intentos de fabricar delitos a los periodistas.




