Fiscalía de Bolivia reúne 170 pruebas de trata agravada contra Evo Morales
Aunque la Fiscalía no pudo ubicar a Evo Morales en su presunto domicilio en Trópico de Cochabamba, el expresidente de Bolivia fue notificado a través de un edicto en periódicos nacionales: en su contra pesa un pliego acusatorio de 170 pruebas por el delito de trata agravada.
La Fiscalía Departamental de Tarija, en Bolivia, presentó un pliego acusatorio con más de 170 pruebas por el delito de trata agravada contra el expresidente Evo Morales, a quien se le acusa de haber mantenido una presunta relación con una menor de edad cuando él era presidente, y de la cual habría nacido una niña en 2016.
Este caso fue abierto originalmente en 2019 como estupro, pero fue archivado y reabierto en 2024 bajo la tipificación de trata agravada, un delito con penas más severas y que no prescribe fácilmente.
“La semana pasada hemos tenido la visita de los diputados de la Comisión de Justicia Plural, los cuales también han podido tener acceso a todo el cuaderno de investigación, a las más de 170 pruebas que se tienen presentadas dentro del pliego acusatorio del señor Evo Morales Ayma”, dijo a medios locales el fiscal departamental José Mogro.
Mogro añadió que el Tribunal Primero de Sentencia ya publicó un edicto de citación: “Esta semana se vencen los diez días que tiene para presentar sus pruebas de descargo y, conforme a eso, el tribunal tendrá que señalar fecha y hora para el juicio oral”.
Evo Morales notificó, a través de sus abogados, que reside en el Trópico de Cochabamba, pero los fiscales no lograron ubicarlo, según informa el fiscal departamental por lo cual tuvo que ser notificado mediante publicaciones en la prensa local.
De acuerdo a medios locales bolivianos, la presunta víctima, su hija y su madre –quien también es acusada por complicidad– radican ahora en Argentina.
Evo Morales se defiende de la acusación por trata
Ante la acusación por trata agravada, Evo Morales sostiene que se trata de una “campaña sucia” y una “persecución política” para inhabilitarlo del ámbito político-electoral. Argumenta también que el caso ya se había cerrado.
Desde octubre del 2024, Morales Ayma permanece en el Trópico de Cochabamba, su bastión sindical, protegido por anillos de seguridad conformados por cocaleros y seguidores que impiden cualquier intento de aprehensión.




