Enfermedades renales crónicas, uno de los costos de la geotérmica Los Azufres
Comuneros de Michoacán exigen respuestas por la crisis de salud asociada a los contaminantes de la geotérmica Los Azufres.
En las comunidades indígenas de los municipios de Hidalgo, Zinapécuaro y Maravatío, en Michoacán, los habitantes padecen frecuentes afectaciones a la salud, entre ellas enfermedades renales crónicas vinculadas a los contaminantes provocados por la Central Geotérmica” Los Azufres”.
La insatisfacción de los comuneros crece: ayer, integrantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán tomaron la planta geotérmica y bloquearon carreteras, como medida de presión ante la falta de respuestas para resolver la crisis de salud que padecen.
El estudio científico “Enfermedad Renal Crónica: un enfoque interdisciplinario en salud física, ambiental y psicosocial en el oriente de Michoacán” establece una relación crítica entre el entorno geológico en la zona de Los Azufres y la alta prevalencia de daño renal en la población local. La evidencia sugiere que la composición natural del suelo y el agua (influenciada por la geotermia), sumada a la falta de regulación ambiental y el uso de agroquímicos, son los determinantes clave de la epidemia de insuficiencia renal en la región.
Por tres décadas los habitantes afectados han lidiado con las deficiencias de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el manejo de residuos tóxicos.
Sin respuestas institucionales
Ante las exigencias de las comunidades indígenas, las autoridades gubernamentales crearon el Comité Interinstitucional Calidad Ambiental y Salud Pública Los Azufres, en 2021. “Se han venido reuniendo desde hace 5 años, sin lograr resolver el problema o presentar acciones concretas para mejorar la salud de las comunidades del oriente michoacano; su trabajo, en síntesis, ha sido negar las causas de esta emergencia sanitaria y encubrir institucionalmente a la CFE”, señala el Consejo Supremo Indígena de Michoacán.
El Consejo solicitó a la CFE, desde el 17 de noviembre del 2022, la presentación de estudios de agua e impactos ambientales de la geotérmica, pero no han obtenido respuestas.

Señalan que la Directora General de la CFE, Emilia Esther Calleja, no ha puesto atención a la problemática y que es la principal responsable de conocer los riesgos en las plantas o sistemas de la empresa que representa.
“A la fecha, ni el gobierno federal, ni el gobierno de Michoacán, ni la empresa pública CFE, han tomado con seriedad esta crisis de salud, todos los compromisos que han hecho con las comunidades los han incumplido”, asegura el Consejo.
La población afectada exige que el gobierno cumpla con la prometida Unidad de Hemodiálisis en San Matías El Grande y atención médica especializada en enfermedades crónicas renales. Piden que las autoridades responsables establezcan filtros en los manantiales y realicen nuevos estudios científicos del agua, así como la entrega de los estudios ambientales solicitados a la CFE y la instauración de medidas preventivas.




