Comuneros otomíes presentan queja ante la CNDH por contaminación de Los Azufres
El Consejo Supremo Indígena de Michoacán ha denunciado la presencia de metales tóxicos en la zona cercana a Los Azufres. A su lucha se suman quejas por violaciones a derechos humanos.
La comunidad otomí de San Matías el Grande presentó este martes una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por la contaminación generada por la geotermoeléctrica Los Azufres en comunidades del oriente de Michoacán.
“La queja presentada es por la violación al derecho a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado”, señalan las personas que integran el Consejo Supremo Indígena de Michoacán, que desde hace años ha emprendido una cruzada por los impactos ambientales y en la salud a causa del megaproyecto.
La geotermoeléctrica Los Azufres comenzó sus operaciones comerciales en 1982. Es uno de los proyectos más importantes de generación de energía eléctrica a cargo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que sin embargo, se ha saldado a costa de la salud de la población.

De acuerdo con la queja de los comuneros, el proyecto cuenta con 33 presas de enfriamiento, de las cuáles 12 no cuentan con recubrimiento. Estas presas son altamente contaminantes al carecer de recubrimiento e incumplir con la normativa internacional. “La CFE no ha sido capaz de recubrir adecuadamente sus estanques que mantienen fluidos altamente tóxicos y se encuentran expuestos a la intemperie interfiriendo negativamente con los acuíferos y el medio ambiente”, denuncia el Consejo Supremo.
A su escrito, los comuneros anexaron el informe técnico “Enfermedad renal crónica en la región Oriente de Michoacán y su relación con las condiciones naturales, impacto ambiental y psicosocial”, elaborado por Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT) y el Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación de Michoacán (ICTI).
El informe de la Dra. Virginia Angélica Robinson Fuentes, del Dr. Pedro Corona Chávez y de la Dra. María Elena Rivera Heredia da cuenta de la presencia de elementos altamente tóxicos, como arsénico, silicio, estroncio, aluminio y boro en muestreos de manantiales.

Mientras que el pasado mes de mayo se realizaron pruebas de tamizaje entre 61 estudiantes de 10 a 12 años en San Matías El Grande. Las pruebas arrojaron que en el 32.79 %·de los exámenes los menores dieron positivo al presentar los primeros signos de enfermedad renal.
La inconformidad de las comunidades se ha acrecentado en los últimos meses, en abril, los comuneros otomíes tomaron de forma simbólica las instalaciones de la geotermoeléctrica para exigir atención a la alta incidencia de enfermedades renales, que se transparenten los estudios de impactos sanitarios y que se cumpla con la promesa de instalar una Unidad de Hemodiálisis en la comunidad de San Matías El Grande.





