Lula gana por un estrecho margen la elección en Brasil y contiene el avance de la ultraderecha
Con el 99.7 por ciento de los votos contados, Luiz Inacio Lula Da Silva logró un empuje de último momento y ganó con 51.7 por ciento la elección presidencial de Brasil, en una de las competencias más disputadas en los últimos tiempos en ese país.
El senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en prisión por encabezar un intento de golpe de Estado, logró el 48.2% de la votación, lo que constituye un vuelco en los resultados de la primera vuelta, cuando obtuvo 47 por ciento de los votos contra el 45 por ciento de Lula.
Aunque las encuentas previas delineaban un escenario de empate, con su triunfo Lula encabezará su cuarto mandato, aunque lo hará con un país sumamente dividido.
La victoria del presidente Lula constituye un hecho inédito en un Brasil en el que desde 1988, cuando se incorporó una segunda vuelta en el sistema electoral presidencial, ningún candidato que hubiera perdido en la primera vuelta había logrado remontar los resultados y ganar la segunda.
De acuerdo con el Tribunal Supremo Electoral de Brasil, que declaró oficialmente a Lula como presidente electo, el candidato del Partido del Trabajo ganó con más de 4 millones de votos de diferencia sobre Bolsonaro.

El triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta hacía temer que se afianzara el viraje hacia la ultraderecha en América Latina, donde los perfiles vinculados a la izquierda han perdido terreno: este año la mayoría de electores en Chile, Perú y Colombia concretaron sus cambios de gobierno, decantándose por opciones políticas de ultraderecha con José Antonio Kast, Keiko Fujimori y Abelardo de la Espriella, respectivamente.





