Caso Ernestina Ascencio: exigen a México cumplir medidas de reparación
A diez meses de la sentencia de la CIDH que catalogó como tortura la agresión sexual de militares contra Ernestina Ascencio, su familia y organizaciones exigen al Estado mexicano cumplir con las medidas de reparación para ella y su familia.
Hace diez meses, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) notificó al Estado mexicano la sentencia sobre el caso de Ernestina Ascencio Rosario, una mujer indígena náhuatl de 73 años que murió, en 2007, a manos de soldados que la agredieron sexualmente en la comunidad de Tetlatzinga, en Veracruz.
Sin embargo, su familia y organizaciones como Abogadas y Abogados para la Justicia y los Derechos Humanos (AJDH) y la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas (Conami), expresaron preocupación por las demoras que persisten en el cumplimiento de medidas de reparación e hicieron un llamado para garantizar el cumplimiento efectivo del fallo.
“A casi veinte años de ocurridos los hechos que le causaron la muerte a doña Ernestina, sus hijas e hijo continúan esperando una atención y reparación efectiva por los daños que les fueron ocasionados”, mencionan las organizaciones.
Señalan, particularmente, la demora en la atención médica y psicológica a integrantes de la familia de doña Ernestina, así como el incumplimiento de las medidas de reparación económica: el plazo comprometido por el Estado venció hace tres meses.

La familia de Ernestina Ascencio ha mantenido interlocución los últimos seis meses con distintas instituciones gubernamentales responsables del cumplimiento de la sentencia. Aun así, las demoras persisten.
“Las dificultades de coordinación entre instituciones no pueden convertirse en nuevas barreras para el ejercicio de los derechos de las víctimas, menos aún cuando está en juego su salud, bienestar y dignidad”, señalan las organizacones.
El año pasado, la Corte IDH determinó la responsabilidad del Estado mexicano por la agresión cometida contra Ernestina Ascencio: la nombró como un acto de tortura que provocó su muerte. Todo ello, agravado por la falta de atención médica oportuna.
Conforme a la resolución internacional, el Estado mexicano falló además debido a la falta de debida diligencia reforzada en la investigación -que se cerró bajo estereotipos étnicos, de género y de edad-, lo cual vulneró el derecho de acceso a la justicia y a la verdad para la familia de Ernestina.
Piden a la presidenta Claudia Sheinbaum acto de reconocimiento público
Otra de las peticiones concretas por parte de la familia de Ernestina Ascencio a la presidenta Claudia Shienbaum, es la realización de un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional, ordenado por la Corte IDH. Piden que se lleve a cabo en Tetlatzinga, pueblo de Ernestina, en el municipio de Soledad Atzompa, Veracruz.
“En este contexto, el reconocimiento público de responsabilidad al más alto nivel del Estado constituye un componente fundamental de la reparación y una oportunidad para restituir públicamente la dignidad, la memoria y la verdad sobre lo ocurrido”, plantean las organizaciones.
Sostienen que esta petición ha sido reiterada a través de pronunciamientos públicos, mesas de interlocución y conversaciones directas con las autoridades, pero aún no obtienen respuestas.
“La sentencia de la Corte Interamericana representó un paso histórico para la familia de doña Ernestina y para la lucha de las mujeres indígenas por la verdad, la justicia y la igualdad en México. Pero una sentencia internacional no alcanza plenamente su propósito mientras sus reparaciones permanezcan pendientes”, concluyen.





