Casi la mitad de niñas y niños en México empieza su alfabetización en desventaja
El Instituto de Evidencia Educativa advierte que la gran escala del sistema educativo mexicano y la falta de datos públicos actualizados complican evaluar mejoras reales en la alfabetización inicial.
En el país, el 48% de niñas y niños entre 6 y 8 años, transitan la etapa de alfabetización inicial con riesgo para el desarrollo de la lectura, según el estudio Comprender el riesgo, actuar con urgencia, realizado por el Instituto de Evidencia Educativa (IEE).
El estudio desarrolla el Indicador de Riesgo para la Alfabetización Inicial (IRA), una herramienta que permite estimar cuántos niños atraviesan los primeros años de escolaridad con riesgo para desarrollar la lectura. Los países analizados son Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
Los datos relacionados con México revelan que 3.1 millones de niñas y niños están creciendo en un entorno que no les ofrece herramientas necesarias para aprender a leer. Por ello, el IEE advierte que si el contexto no cambia, los problemas de comprensión lectora pueden ser arrastrados el resto de la vida escolar.
“Los resultados invitan a ampliar la mirada sobre la alfabetización inicial. Además de comprender qué ocurre cuando las dificultades de aprendizaje ya son observables, resulta fundamental desarrollar herramientas que permitan identificar tempranamente dónde se concentran los desafíos y cuáles son las poblaciones que podrían requerir mayores apoyos”, apunta el estudio.
En México y Brasil, el IEE señala que el principal desafío está asociado a la escala de sus sistemas educativos. Aunque en ambos países se han desarrollado, durante los últimos años, estrategias nacionales de alfabetización y sistemas de monitoreo de aprendizajes, la magnitud de la población implica un desafío considerable.
En el caso específico de México, el estudio indica que a diferencia de Colombia y Argentina, la promoción de la lectura ha sido parte de una agenda educativa más amplia. Pone como ejemplo la Estrategia Nacional de Lectura, entre 2019 y 2024, la cual tuvo como objetivo impulsar acciones orientadas a fortalecer el acceso a libros, formación de comunidades lectoras y valoración social de la lectura. Esta apuesta continúa presente en la política educativa vinculada con la Nueva Escuela Mexicana.
Sin embargo, el país carece de datos públicos y actualizados que permitan evaluar si ha habido una mejora real y comparable en la comprensión lectora en los últimos años.
Han sido las evaluaciones diagnósticas, algunas iniciativas estatales y el trabajo de organizaciones sociales quienes han contribuido a identificar las dificultades respecto a la alfabetización inicial.

Argentina y Colombia, mayor incidencia del riesgo
Argentina y Colombia presentan las mayores incidencias estimadas del riesgo para la alfabetización inicial entre los países analizados. En Argentina, el IRA estima que aproximadamente el 59% de los niños entre 6 y 8 años viven en contextos de riesgo para el desarrollo de la lectura, mientras que en Colombia la incidencia alcanza el 51%. Esto representa más de la mitad de los niños en ambos países, en términos relativos.
“Estos resultados refuerzan la importancia de fortalecer las estrategias de prevención, monitoreo y acompañamiento durante los primeros años de escolaridad. En contextos de alta incidencia relativa, la prioridad no consiste únicamente en ampliar la cobertura de las políticas, sino también en reducir la proporción de niños expuestos a condiciones que pueden dificultar el desarrollo temprano de la lectura”, plantea el estudio.

Chile, menor incidencia del riesgo
En Chile, la incidencia alcanza el 27%, el valor más bajo entre los seis países considerados en el estudio. El IEE atribuye esta diferencia a que este país sudamericano cuenta con una trayectoria consolidada de evaluación y seguimiento de los aprendizajes, la cual ha impulsado diversas estrategias para reforzar la alfabetización inicial.
Otro factor clave, de acuerdo con el estudio, es que después de la pandemia Chile tuvo políticas de reactivación educativa, como acciones de apoyo pedagógico, tutorías, formación docente y acompañamiento a escuelas. Todo ello enfocado en la recuperación y el fortalecimiento de aprendizajes fundamentales.
El IEE también muestra que en SIMCE 2024 (evaluación educativa), los estudiantes de 4º básico alcanzaron 278 puntos en Lectura, seis puntos más que en 2023.
El estudio señala que estos avances no eliminan los desafíos persistentes, pero sí muestran una recuperación relevante en los primeros años de la escolaridad.
Ante el panorama de la alfabetización inicial en América Latina, el IEE enfatiza: “Visibilizar el problema es el primer paso. Comprenderlo tempranamente amplía las oportunidades de intervención. Actuar a tiempo sigue siendo el desafío central para garantizar que todos los niños desarrollen las habilidades lectoras fundamentales durante los primeros años de su trayectoria escolar”.





