Diputados ponen fin a pensiones doradas, pese a protesta de jubilados
Con el fin de las pensiones doradas, ahora todas no deberán rebasar los 70 mil pesos mensuales, exceptuando a las Fuerzas Armadas
Pese a la protesta de un grupo de jubilados que ingresó a la Cámara de Diputados, este órgano legislativo puso fin a las llamadas pensiones “doradas”, una iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La reforma que establece límites a pensiones de funcionarios de paraestatales se aprobó con 458 votos a favor, 0 en contra y ninguna abstención, en la sesión de este miércoles.
“Hoy son las pensiones. Mañana puede ser tu casa. No a la reforma del artículo 127”, decía una pancarta de uno de los manifestantes, que logró ingresar al recinto de San Lázaro.
El grupo de jubilados asegura que sus pensiones no son tan elevadas como argumentó la titular del Ejecutivo, que decidió recortar estas a la mitad o más, quedando en que no deberán rebasar los 70 mil pesos.
A mediados de este mes, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno informó que encontró casos con percepciones superiores a 1 millón de pesos mensuales, pero después corrigió esos montos.
Uno de los casos pasó de consignar una pensión mensual de 500 mil 52.60 pesos a 63 mil 921 pesos. Otro registro fue ajustado de 976 mil 512.80 a 160 mil 512.80 pesos, mientras que un tercero cambió de 987 mil 978.50 a 170 mil 978.50 pesos. En un cuarto caso, el monto se redujo de un millón 107 mil 361.34 a 201 mil 961.34 pesos. Asimismo, un quinto beneficiario pasó de 972 mil 626.98 a 155 mil 626.98 pesos, y un sexto de 655 mil 515.92 a 170 mil 915.92 pesos.
En el mismo sentido, la mayoría de los jubilados afirmó que su pensión es producto de años de trabajo y no rebasa los 200 mil pesos mensuales.

La reforma, que es constitucional, surgió de una iniciativa presidencial, la cual permitirá ahorrar más de 5 mil millones de pesos en pensiones que hoy reciben exservidores públicos.
La reforma establece que los funcionarios públicos de organismos descentralizados y de empresas públicas del Estado, entre otras entidades, no podrán recibir una pensión que exceda la mitad de la remuneración establecida para la persona titular del Ejecutivo Federal.
La reforma también dispone el límite en las pensiones para funcionarios de las sociedades nacionales de crédito, las empresas de participación estatal mayoritaria y los fideicomisos públicos constitutivos de entidades paraestatales, todos del gobierno federal.
La medida se aplica además a funcionarios públicos de organismos descentralizados, empresas de participación estatal o municipal mayoritaria, empresas públicas y fideicomisos públicos, de las entidades federativas y de los municipios.
Fin a pensiones doradas excluye a las Fuerzas Armadas

La reforma que pone fin a las pensiones doradas excluye de ese límite a las Fuerzas Armadas; así como las jubilaciones o pensiones que se constituyan a partir de las aportaciones voluntarias a los sistemas de ahorro para el retiro basados en cuentas individuales; las constituidas a partir de aportaciones sindicales en los sistemas de ahorro complementarios; y la pensión no contributiva.
La disposición transitoria de la reforma estipula que todas las jubilaciones o pensiones que no estén excluidas y que se hayan otorgado con anterioridad a la entrada en vigor de esta ley, deberán ajustarse al límite establecido, incluyendo las que se encuentren vigentes.
Con esta reforma que pone fin a las pensiones doradas, los entes públicos referidos deberán revisar y, en su caso, adecuar los contratos, las disposiciones condiciones generales de trabajo y demás instrumentos jurídicos que prevean planes de pensiones o jubilaciones, para que se ajusten a lo previsto en la reforma.
No obstante, el dinero que han cobrado quienes tiene cuantiosas pensiones no les será pedido que lo devuelvan, ya que eso afectaría un derecho adquirido.





