Suspenden temporalmente la autorización del proyecto Amigo GNL en Guaymas, Sonora
Las organizaciones celebran el freno a la autorización ambiental de Amigo GNL, un proyecto con impactos en el Golfo de California.
Un juez federal frenó la autorización de la terminal de licuefacción y exportación de gas Amigo GNL, informó la organización Nuestro Futuro A.C tras obtener la victoria judicial.
El fallo se da tras un recurso interpuesto por Nuestro Futuro A.C y Artículo 19, el cuál reclamó “la falta de información y transparencia en la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto, así como irregularidades en su proceso de consulta pública”.
La decisión impide que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) autorice el proyecto Amigo GNL hasta que un amparo promovido por las organizaciones sea resuelto de fondo.
“Durante la consulta pública convocada por la ASEA, en marzo pasado, más de 4,800 personas enviaron observaciones y comentarios técnicos solicitando que el proyecto no fuera autorizado. Las participaciones ciudadanas señalaron deficiencias sustantivas en la Manifestación de Impacto Ambiental, omisiones sobre los impactos acumulativos del proyecto y riesgos para especies marinas, particularmente cetáceos que utilizan el Golfo de California como corredor migratorio, zona de alimentación y reproducción”, señaló la organización en un comunicado.
Aunque el juez emitió una suspensión definitiva, en realidad se trata de una medida cautelar que protege derechos hasta que se emita una sentencia final. Para las organizaciones, la medida significa una victoria ambiental ante el respaldo público de Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, al proyecto.
Las repercusiones de Amigo GNL en “el acuario más grande el mundo”
Amigo GNL es un proyecto de licuefacción y exportación de gas en el puerto de Guaymas, Sonora. Su presencia en el Golfo de California prende las alertas de organizaciones ambientalistas y comunidades aledañas.
Se trata de una infraestructura que consiste en dos terminales marítimas para la licuefacción y almacenamiento del gas natural, sumadas a una terminal terrestre con el fin de exportar más de 5.1 millones de toneladas de gas natural licuado (GNL) anualmente mediante buques metaneros.

De acuerdo con un estudio de Energy and Environmental Research Associates (EERA) y la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), el aumento en el tráfico de los buques metaneros en las rutas de las ballenas podría causar colisiones fatales y una contaminación acústica que afectaría a la vida marina.
Por otra parte, la emisión de contaminantes preocupa a los grupos ambientalistas. Pues según los análisis, el tráfico de buques total equivale a los contaminantes emitidos por 130 mil vehículos de pasajeros.
“Es cada vez más evidente que la integridad ecológica de la región es incompatible con laescala y la naturaleza del tráfico marino pesado asociado a las plantas de GNL propuestas. Estos proyectos están en conflicto directo con el valor ecológico y comunitario del Golfo de California”, concluye el estudio.




