Con papalotes, infancias de Topolobampo protestan contra planta de amoniaco
Niñas y niños se dieron cita en el Malecón de Topolobampo para volar papalotes en defensa de especies como el delfín nariz de botella “pechocho”, amenazado por los impactos ambientales de la planta de amoniaco de GPO.
Las niñas y niños que viven en Topolobampo, Sinaloa, también rechazan la planta de amoniaco de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO). Este fin de semana, las infancias protestaron contra los impactos ambientales del megaproyecto con un vuelo grupal de papalotes.
Frente a las instalaciones del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC) de Topolobampo, las infancias convocadas por el “Colectivo Ecológico Aquí No” volaron cometas con diseños de criaturas marinas y aves de diversos colores.
Uno de los papalotes más llamativos fue uno con el dibujo del “pechocho”, un delfín nariz de botella oriundo de Topolobampo. Un animal sociable con los humanos que, según una leyenda local, llegó a la Bahía de Ohuira tras el fuerte huracán Ismael en 1995.
“Gracias padres de familia, gracias organizadores por traer a los chiquitines. Muchos de ellos dicen: ‘queremos ir a protestar para que el pechocho siga viviendo’, gracias por empezar por ahí con los niños”, dijo la activista yoreme Melina Maldonado Sandoval, uno de los rostros más visibles de la resistencia en Topolobampo.
Amoniaco: clave para la industria, un riesgo ambiental y sanitario
La acción ocurrió el sábado a dos kilómetros de la sede de Proman GPO, compañía responsable de la construcción de la planta de amoniaco, descrita como la mayor en América Latina, con una producción estimada de dos mil 200 toneladas diarias del químico.
El amoniaco está compuesto por nitrógeno e hidrógeno (NH₃) y es un producto clave para la producción de fertilizantes, así como en las industrias textil y farmacéutica.
Aunque el amoniaco está presente en el medio ambiente en bajas concentraciones, la exposición a altos niveles (procedentes de fugas en plantas de producción) puede ocasionar quemaduras graves en la piel, ojos, garganta y pulmones, según la Agencia para Registro de Sustancias Tóxicas y Enfermedades de Estados Unidos.

FOTO: Conexiones Climáticas.
Mientras que pobladores indígenas del pueblo mayo-yoreme sostienen un plantón en las inmediaciones de GPO, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) afirma que mantiene vigilancia permanente en el proyecto de construcción de la planta.
“La autorización ambiental otorgada por el Gobierno de México está sujeta al cumplimiento de una serie de condicionantes (…) las cuales buscan prevenir, mitigar y atender cualquier posible impacto ambiental derivado del proyecto”, señaló la dependencia que encabeza Alicia Bárcena en un comunicado difundido.




