La remuneración de directores empresariales crece 20 veces más que la de los trabajadores: Oxfam
La riqueza de los multimillonarios ha alcanzó máximos históricos, señala un informe de Oxfam y la Confederación Sindical Internacional.
Mientras que los trabajadores afrontan dificultades excepcionales, los multimillonarios y directores ejecutivos de empresas nunca han estado mejor: un estudio de Oxfam y la Confederación Sindical Internacional (CSI) muestra que, desde 2019, los salarios de las personas trabajadoras han caído un 12%. En cambio, la remuneración de los directores generales aumentó un 54%.
En términos reales, los directores generales de las empresas más grandes del planeta disfrutaron un aumento del 11% en sus remuneraciones en 2025. Esto significa 20 veces más que el aumento en el salario real de los trabajadores, que sólo fue de 0.5%.
Por ejemplo, los bancos de inversión Blackstone y Goldman Sachs, así como la empresa tecnológica Broadcom, informaron que pagaron a su director general más de 100 millones de dólares el año pasado. Los directores generales promedio ganaron 8.4 millones de dólares tan sólo en 2025: un trabajador promedio tardaría 490 años en ganar la misma cantidad.

Este 2026 la riqueza de los multimillonarios ha alcanzado máximos históricos. Hoy en día, hay 400 multimillonarios más en comparación con el año pasado, de los cuales 45 han hecho su fortuna en el rubro de la inteligencia artificial.
“No podemos seguir permitiendo que un puñado de personas superricas se apropien de las recompensas del trabajo que pertenecen a millones de personas. Los gobiernos deben limitar la remuneración de los directores generales, gravar de manera justa a los superricos y garantizar que los salarios mínimos se actualicen al ritmo de la inflación y aseguren una vida digna”, señala Amitabh Behar, director ejecutivo de Oxfam.
Oxfam y CSI instan a los gobiernos a priorizar planes nacionales realistas para reducir la desigualdad, implementar impuestos más altos para los más ricos, limitar la remuneración de los directores generales de las grandes empresas, rendir cuentas a la ciudadanía, establecer salarios mínimos adecuados y reforzar mecanismos para separar la riqueza y la política.
Impactos en la democracia
El análisis también muestra que para los multimillonarios es 4 mil veces más probable ocupar cargos políticos que para el resto de la población. Oxfam y CSI advierten que varios políticos multimillonarios han intentado socavar derechos de los trabajadores, además de recortar servicios públicos y aplicar recortes fiscales a los más ricos.
“Este análisis pone al descubierto el golpe de Estado de los multimillonarios contra la democracia y sus costes para la clase trabajadora. Las empresas nos prometen un círculo virtuoso, pero lo que vemos es un círculo vicioso liderado por las megacorporaciones: socavan la negociación colectiva y el diálogo social, mientras que los directores generales milmillonarios se apropian de la riqueza generada por las mejoras en la productividad. A continuación, los superricos utilizan enormes recursos para financiar proyectos políticos antidemocráticos, afirma el secretario general de la CSI, Luc Triangle.

El fundador de la multinacional tecnológica Oracle, Larry Ellison, se convirtió en uno de los principales accionistas de Paramount –adquirida por la empresa de su hijo–, que incluye importantes cadenas de televisión donde se genera opinión pública.
Por otro lado, Vicent Bolloré, un multimillonario francés de extrema derecha, controla ahora CNews, una cadena de televisión francesa de noticias las 24 horas del día.
En este contexto de creciente desigualdad, Oxfam presentó en 2024 una denuncia formal ante relatores especiales de la ONU contra las violaciones sistemáticas de los derechos humanos de Amazon y Walmart: tácticas para evitar que los trabajadores se organicen colectivamente, violando el derecho a la libre asociación; el uso de tecnología para monitorear cada segundo del movimiento de los trabajadores y salarios bajos que no alcanzan a los trabajadores para sobrevivir, por lo que varios dependen de programas de asistencia pública.
“Las personas trabajadoras deben poder ejercer, sin miedo ni obstaculizaciones, sus derechos a organizarse, a la huelga y a la negociación colectiva. Son ellos quienes generan la riqueza de la sociedad; deberían poder reclamar, por justicia, lo que les corresponde”, apunta el director ejecutivo de Oxfam.




