Maestro de la CNTE quedará ciego por disparo de bala de goma en protesta
El profesor Proceso Columbo González fue promotor de la 4T en Guerrero y profesor de algunos de los municipios más pobres del país. Una bala de goma le impactó en el rostro durante una protesta de la CNTE.
El maestro de la CNTE, Proceso Columbo González González, originario de la región indígena de la Montaña de Guerrero, quedará ciego de forma irreversible tras ser alcanzado por un proyectil de goma durante una movilización de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) el pasado lunes 1 de junio. La noticia fue confirmada ayer, jueves 4 de junio por su primo y abogado, Abundio González Reyes.
Hasta ahora se pensaba que el profesor perdería un ojo, luego de la protesta del pasado lunes cuando el magisterio en rebeldía fue repelido por la policía capitalina, con el uso de extintores, petardos y balas de goma cuando intentaba acceder a la plancha del Zócalo capitalino. En el Zócalo se mantiene un cerco para proteger la instalación de megaestructuras, pantallas gigantes, carpas y zonas recreativas para el FIFA Fan Fest 2026.
Pero el diagnóstico es peor: el maestro Proceso Columbo González, adscrito a la integrante de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero , el ala de la CNTE en el estado, quedará ciego por completo debido a la agresión policiaca.

De acuerdo a información proporcionada por el mismo magisterio, Proceso Columbo González fue promotor del voto para Andrés Manuel López Obrador en su juventud y, hace unos años, promovió el voto para la actual presidenta, Claudia Sheinbaum. Ahora permanece hospitalizado con un diagnóstico que sus familiares describen como devastador. “El maestro está hospitalizado, sigue grave, ya no podrá ver de por vida”, informó su abogado.
Una vida forjada en la pobreza y la discriminación
Proceso Columbo nació en Tlaxco, una pequeña localidad perteneciente al municipio de Xalpatláhuac, en la región de la Montaña de Guerrero. Desde niño aprendió a hablar tu’un savi, la lengua de la lluvia, conocida popularmente como mixteca. De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, “tuvo que enfrentarse a la pobreza y a la discriminación de los mestizos en las aulas de clases”.
Con el tiempo se forjó como maestro. Su labor lo llevó a Cochoapa el Grande: uno de los municipios más pobres del país, donde denunció la falta de docentes y acompañó a padres de familia para interponer un amparo que obligara a las autoridades educativas a enviar maestros. Actualmente se desempeñaba como supervisor escolar en la zona de Metlatónoc.
En diciembre pasado, el amparo que promovió el profesor junto a los padres de familia de Cochoapa El Grande fue resuelto a favor de los alumnos de la Secundaria Técnica 295 de Cochoapa El Grande. Una sentencia federal obligó al Estado a garantizarles maestros permanentes. Pero fue una victoria de papel: la realidad es que los maestros nunca llegaron al plantel.
Durante 18 años, la Secundaria Técnica 295 Sor Juana Inés de la Cruz de Cochoapa El Grande no ha tenido profesores que permanezcan todo el año escolar. Los maestros huyen por la inseguridad y por las condiciones de marginación en las que deben vivir aquí, por el clima helado del invierno y por la poca paga que reciben a cambio.

Activista de la Cuarta Transformación
Pese a las dificultades del sistema educativo, Proceso Columbo González se mantuvo activo en la política. En 2018 fue integrante de los comités por la defensa del voto y promovió el respaldo a Andrés Manuel López Obrador. En 2024 formó parte de los comités de defensa de la 4T en municipios de la Montaña para apoyar a quien entonces era candidata y hoy es presidenta, Claudia Sheinbaum.
El investigador de la Universidad Autónoma de Guerrero, Jaime García Leyva, recordó: “Apoyó a Claudia Sheinbaum. Casa por casa pasaba a invitar para que votaran por el cambio. No escatimó recursos ni tiempo. Creó brigadas a favor de Claudia Sheinbaum, promovió el voto”.
Por eso resulta paradójico lo ocurrido. El 1 de junio, la CNTE marchaba desde el Ángel de la Independencia hacia el Zócalo de la Ciudad de México. La consigna era instalar un plantón para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la derogación de la reforma educativa impulsada por Enrique Peña Nieto. Ambas fueron promesas de campaña esgrimidas tanto por Andrés Manuel López Obrador como por Claudia Sheinbaum. Además, los maestros pedían un aumento salarial del 100% al sueldo base.
Los manifestantes encontraron una valla metálica fortificada: un cerco alrededor del Zócalo Capitalino. El Centro Tlachinollan relató que “el aparato represivo del Estado permanecía tras los muros de acero”. La policía antimotines de la Ciudad de México –gobernada por la morenista Clara Brugada– lanzó gas lacrimógeno y proyectiles de goma. “No fue un enfrentamiento, sino la violencia del Estado”, concluyó la organización.
Además de Proceso Columbo González, tambén Octavio Guerrero Jerónimo resultó herido en el rostro: lo golpearon con una varilla que le desgarró la mejilla. Columbo recibió el impacto de una bala de goma en un ojo. Quedó tendido sobre el asfalto, derramando sangre. Hoy se sabe que este maestro, originario de la Montaña de Guerrero una de las zonas más pobres del país, adscrito a la CNTE, quedará ciego de por vida por la represión ordenada por mandatarios del mismo partido al cual apoyó en más de una ocasión.
El miércoles 3 de junio, maestros en activo y jubilados de la región Montaña exigieron el cese de los policías que intervinieron en los hechos, así como de los altos mandos que dieron la orden de agredir.
Este jueves 5 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió desde su conferencia matutina. Afirmó que los destrozos en las protestas buscan “provocar” y subrayó que “no habrá represión”. Señaló que el magisterio disidente “hace el juego a la ultraderecha, si no es que ya son los mismos”. Según Sheinbaum, lo que buscan los manifestantes es inducir al gobierno a actuar con violencia: “Es una provocación para que nosotros actuemos y reprimamos”.
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, confirmó que se iniciaron investigaciones. Reconoció la documentación de “objetos arrojados o devueltos a los manifestantes desde atrás de las vallas” y advirtió que los policías que hayan actuado “fuera de la norma” podrían ser suspendidos o removidos.





