Salamandra Eugui: nombran especie como biólogo asesinado
Descubren nueva salamandra en Oaxaca y la nombran pseudoeurycea euguii en honor a Eugui Roy Martínez, biólogo asesinado en 2020.
El 7 de mayo de 2020, Eugui Roy Martínez Pérez, un estudiante de biología de 21 años, fue atacado con arma de fuego en su domicilio del rancho Magnolia, en San Agustín Loxicha, Oaxaca. Lo secuestraron y luego lo asesinaron. Cursaba entonces el segundo semestre de la carrera en el Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca. Seis años después del asesinato de Eugui, una salamandra recién descubierta en los bosques nublados de la misma región lleva su nombre: Pseudoeurycea euguii.
El hallazgo científico, publicado en mayo de 2026 bajo el título “Hidden in the mist: Three new species of salamanders of the genus Pseudoeurycea (Amphibia: Plethodontidae) from Oaxaca, Mexico”, fue liderado por el doctor Víctor Hugo Jiménez Arcos, profesor de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México. En el estudio participaron Eduardo Aguilar Herrera, Salomón Sanabria Urbán, Dulce Flores Martínez, Misael Seba Chacha, Leopoldo Vázquez Reyes, Francisco Rivera Ortiz, Patricia Ramírez Bastida, Bruno Cortés Ortíz, Dónovan Víquez Vega, Etienne Ávila Ortega, José David Gómez Tapia, Alejandro Calzada Arciniega, Omar Hernandez Ordoñez y Christopher Blair.
Un activista desde la infancia
Nacido el 13 de octubre de 1998 en la comunidad de Rancho la Magnolia, Santiago la Galera, Oaxaca, Eugui trabajó desde niño como recolector de café. Su padre era conservacionista de la fauna, una labor que el hijo continuó. A los 11 años conoció al biólogo Raúl Gómez Trejo y ya podía guiarlo hacia el hábitat del lagarto Anolis macrinii, pues los conocía desde pequeño.

Su contribución a la herpetología fue notable. Participó en el redescubrimiento de la rana Charadrahyla altipotens, una especie que se creía extinta. Además, descubrió una nueva especie de víbora y planeaba publicar un artículo al respecto. También colaboró en proyectos de la UNAM y del Instituto Tecnológico Superior de Zacapoaxtla, y escribía un libro sobre las especies de la Sierra Loxicha que incluía nombres en zapoteco.
Como activista ambiental, pertenecía a la organización Biologger y era voluntario del laboratorio de Ecología de Anfibios del CIIDIR Unidad Oaxaca. Se oponía a la tala clandestina y la cacería furtiva. Su sueño era crear un centro de conservación en el rancho familiar y lograr que la zona fuera declarada protegida.
Un crimen sin esclarecer
El asesinato ocurrió durante la cuarentena por la pandemia de COVID-19. Activistas y familiares señalaron a caciques de la región de San Agustín Loxicha como responsables. La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó el crimen, pero nunca hubo resultados de la investigación ni culpables identificados.
El descubrimiento de las tres nuevas especies ocurrió en los bosques del Cerro Rabón, dentro de la Sierra Mazateca. Además de Pseudoeurycea euguii, los investigadores nombraron Pseudoeurycea parraoleae en honor a la doctora Gabriela Parra Olea, del Instituto de Biología de la UNAM, considerada la máxima autoridad en anfibios de México. La tercera, Pseudoeurycea natsii, toma su nombre de “Na tsií”, que en idioma mazateco significa “reina de la lluvia”, como reconocimiento a las comunidades de San Martín Caballero y Rancho Guadalupe, en el municipio de San José Tenango, que han conservado el bosque en sus tierras comunales.

Cada especie ocupa un nicho ecológico distinto. P. euguii tiene cuerpo alargado, cola larga y extremidades pequeñas, adaptación para vivir bajo tierra. La P. parraoleae presenta extremidades largas para desplazarse en rocas y grietas (saxícola). P. natsii, de coloración verdosa, es arborícola: se mueve entre ramas, musgos, bromelias y orquídeas. Todas pertenecen al grupo de salamandras sin pulmones: respiran a través de la piel y de los tejidos de la cavidad bucal, lo que las hace extremadamente sensibles a contaminantes y cambios ambientales.
Un legado entre la niebla
Las tres especies solo han sido encontradas en el Cerro Rabón, una zona microendémica. Los autores del estudio advierten que podrían cumplir criterios para ser consideradas en categorías de alto riesgo de extinción, debido a la fragilidad de su hábitat: incendios, agricultura, tala y el hongo Batrachochytrium dendrobatidis.
El nombramiento de la salamandra Pseudoeurycea euguii, además de honrar la memoria de Eugui Roy Martínez, visibiliza los riesgos que enfrentan quienes defienden los bosques nublados de Oaxaca. “Eugui fue un querido amigo y colaborador”, escribieron los autores en el artículo. Su sueño de un santuario de conservación en el rancho familiar sigue pendiente, pero su nombre ahora pertenece a la ciencia y a la sierra llena de niebla que él intentaba proteger.





