Detienen al presunto asesino de Marco Antonio Suástegui, líder social en Guerrero
Harold N., presunto asesino de Marco Suástegui, fue detenido en Acapulco tras una investigación llena de fallas y negligencia.
La Fiscalía General del Estado de Guerrero detuvo este viernes a Harold N., presunto asesino del líder social Marco Antonio Suástegui Muñoz. Esta aprehensión se da luego de múltiples fallas en la investigación y la protección a defensores de derechos humanos, según organizaciones y exfuncionarios, y sin avances reales en la identificación del autor intelectual del crimen.
La captura ocurrió en Acapulco tras un operativo encabezado por agentes de la Policía Investigadora Ministerial, con apoyo de la Policía Estatal, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Marco Antonio Suástegui: víctima de una cadena de negligencias
Marco Suástegui, dirigente del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (CECOP) y del colectivo Turisteros Unidos en Defensa y Rescate de Playa Icacos (TUDERPI), fue asesinado a balazos el 18 de abril de 2025 en el acceso a playa Icacos a plena luz del día y con una alta presencia de elementos del Ejército en las inmediaciones. Murió el 26 de abril tras ocho días hospitalizado.
Las irregularidades comenzaron desde el primer momento. El abogado Abel Barrera Hernández, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, denunció que el Ministerio Público no acudió a la escena del crimen hasta días después, cuando esta ya estaba contaminada. Tampoco se solicitaron las cámaras de seguridad de condominios y hoteles cercanos.

Tres meses antes del ataque, Suástegui solicitó resguardo a la Guardia Nacional, pero las autoridades determinaron que no existía “un riesgo inminente para su seguridad”. Contaba con medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, aunque, según Tlachinollan, “lo único que tenía era un botón de pánico y un teléfono satelital que ni servía”. El día del atentado, a pesar de que la playa estaba llena por Semana Santa y el Gobierno había desplegado más de 4 mil elementos del Ejército y la Armada, ninguna ambulancia llegó. Sus familiares lo trasladaron en la batea de una camioneta.
Rogelio Ortega, quien fue gobernador interino de Guerrero tras la renuncia de Ángel Aguirre Rivero en 2014, declaró al diario El País que el asesinato de Suástegui está emparentado con “grandes intereses de la delincuencia organizada en complicidad con liderazgos políticos corruptos en Acapulco y en todo Guerrero”.
El activista había denunciado una red de extorsión contra prestadores de servicios turísticos en playa Icacos. Además, acusó a la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) –una organización de autodefensa y policía comunitaria que, según los cercanos de Suástegui, se había corrompido y aliado con el grupo criminal Los Rusos— de estar detrás de la desaparición de su hermano, Vicente Suástegui Muñoz, ocurrida el 5 de agosto de 2021. El cuerpo de Vicente nunca apareció.
La trayectoria de resistencia de Suástegui contra la presa La Parota, un proyecto hidroeléctrico de la Comisión Federal de Electricidad que habría inundado 17 mil hectáreas y desplazado a más de 20 mil personas, le valió persecución política. Fue encarcelado en 2005 y nuevamente en 2014, cuando el entonces gobernador Ángel Aguirre ordenó su traslado al penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, bajo acusaciones falsas de robo y daños. Un juez federal lo absolvió por falta de elementos.
Por las razones expuestas que organismos defensores y familiares de Marco Antonio han solicitado que la Fiscalía General de la República atraiga el caso, al considerar que la fiscalía estatal actúa con “negligencia e indiferencia”. Barrera calificó las investigaciones como “turbias” y exigió profundizar en los vínculos entre la extorsión en playa Icacos y dirigentes de agrupaciones turísticas detenidos recientemente por fuerzas federales.
El presunto asesino de Marco Antonio Suástegui, Harold N., será puesto a disposición del juez de control que emitió la orden de aprehensión. La Fiscalía estatal no precisó si existen otras órdenes contra presuntos autores intelectuales.





