“¡Aquí tampoco!”, ambientalistas rechazan planta de amoniaco y urea en Durango
Aunque el gobierno de Lerdo afirma que sólo se producirá urea, el amoniaco es un compuesto clave para generar el fertilizante en la planta de Fermachem.
Integrantes de organizaciones ambientalistas han protestado en los últimos días contra la instalación de una planta de fertilizantes cercana a el río Nazas y al Cañón de Fernández, un área natural protegida enclavada en el municipio de Lerdo, Durango.
Este fin de semana, los activistas encabezaron un acto de protesta contra la planta que la compañía Fermanchem busca construir en la zona, con la justificación de producir urea a partir de amoniaco y con una inversión millonaria en la entidad.
La organización civil Prodefensa del Nazas difundió el fin de semana un comunicado en el que pidió transparentar información relacionada con el proyecto, particularmente documentos sobre la autorización de impacto ambiental, el programa de prevención de accidentes, evaluaciones toxicológicas, entre otros.
“Los proyectos de inversión deben cumplir estrictamente con las normas que los regulan: solo así generan certeza jurídica tanto para los propios inversionistas como para la ciudadanía, y solo así pueden garantizar el respeto a la sustentabilidad y a las normas ambientales que protegen el entorno en el que vivimos como comunidad”, expresó Prodefensa del Nazas su postura respecto al proyecto.
Además, la organización civil exhortó a las autoridades a abrir un proceso de transparencia que brinde información a las comunidades aledañas y que se escuchen sus opiniones respecto a la viabilidad del proyecto.
Una planta de fertilizantes, vecina de un santuario ecológico
La planta proyectada por Fermachem se encuentra a las orillas de la carretera Río-Grande Torreón y a unos seis kilómetros del Cañón de Fernández, una zona que cuenta con humedales con protección internacional (bajo la clasificación de sitio RAMSAR) y que alberga una diversidad de especies de flora y fauna.
De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) la planta de Fermachem abarca 153 hectáreas, en las que el documento establece el interés de construir una planta capaz de producir 1,000,000 de toneladas anuales de Urea y 200,000 toneladas anuales de amoniaco, mediante la combinación del proceso conocido como Haber-Bosc”.

La urea, uno de los fertilizantes más socorridos en la industria agraria, se produce de forma industrial mediante el amoniaco y el dióxido de carbono.
“(La producción de Urea) implica la combinación de amoníaco y dióxido de carbono a alta presión para formar carbamato de amonio, que posteriormente es deshidratado por la aplicación de calor para formar urea y agua. La urea se produce por el amoníaco líquido que reacciona con el dióxido de carbono gaseoso a una temperatura de entre 170 – 185 ºC y un rango de presión de entre 135 – 145 bar”, se lee en los documentos técnicos de Semarnat.
Según la autorización de la MIA, los impactos ambientales detectados consisten en modificaciones en la calidad del aire, a la calidad del suelo, disminución en la capacidad de infiltración de agua, pérdida de hábitat e incluso considera un escenario de “liberación de emergencia de amoniaco (NH₃)”,

Aunque los activistas del colectivo La laguna sin amoniaco han insistido en los riesgos que conlleva la instalación de una planta de estos químicos, como ocurre en la Bahía de Ohuira, en Sinaloa, el gobierno municipal de Lerdo ha afirmado que Fermachem no producirá amoniaco, sino únicamente urea, pese a que este fertilizante se obtiene del proceso de amoniaco con dióxido de carbono.




