Normal de Mactumatzá: denuncian tortura en novatada
Padres de familia protestaron para exigir la intervención de las autoridades tras presuntos actos de tortura durante las novatadas a estudiantes de nuevo ingreso en la Escuela Normal Rural Mactumatzá.
Las novatadas en la Escuela Normal Rural Mactumatzá, ubicada en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, han recibido críticas y señalamientos debido a presuntos actos de tortura hacia los estudiantes de nuevo ingreso.
Por ello, los padres de familia protestaron frente al Palacio de Gobierno tras reunirse afuera de la escuela normalista sin recibir respuestas de los directivos. Más de 50 tutores exigen la intervención directa de las autoridades y la fiscalía.
“Simplemente quisiera que se mejore (la escuela), que se inspeccione lo más pronto posible el lugar, para que vaya Derechos Humanos y vea la condición física y psicológica de los alumnos. Es triste decirlo, es triste dar a conocer que hay madres y padres de familia que ahorita no pueden llegar porque sus hijos están ingresados en los hospitales a punto de colapsarse”, señaló durante la protesta José Núñez Díaz, padre de familia.
Añadió que hicieron un llamado telefónico al Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), cuyo equipo ya se comunicó con la Comisión Nacional de Derechos Humanos para revisar esta situación.
Los padres de familia rechazan que las novatadas sean legitimadas como parte de una tradición o costumbre, pues acusan que se trata de una violación a los derechos humanos.

Estudiante de recién ingreso fue hospitalizada
José Núñez, originario del municipio indígena Simojovel, describe que llevó a su hija María Magdalena a la Normal de Mactumatzá para realizar el supuesto módulo de inducción. Sin embargo, señala que en el plantel los integrantes del comité estudiantil la encerraron en un salón junto con otras compañeras, en donde les quitaron sus celulares, les privaron de agua y comida, y posteriormente les obligaron a realizar trabajo en los cultivos, en medio del intenso calor.
María Magdalena Núñez narra que en las novatadas de Mactumatzá, además, eran obligadas a dormir pocas horas y, si se paraban a descansar durante los trabajos forzados, les amedrentaban con un machete cerca de sus pies. Como los recién ingresados no podían ir al baño cuando querían, algunos se orinaban o defecaban en la ropa.
Después de varias horas de súplicas, el viernes 24 de julio María Magdalena logró que los dirigentes estudiantiles le permitieran abandonar el plantel porque no resistía más. Debido al deterioro físico que presentaba, los miembros del comité la llevaron hasta el centro de Tuxtla y la dejaron en la plaza principal. Gracias al apoyo de personas que iban pasando pudo resguardarse en un hotel, desde donde se comunicó con sus padres para ser hospitalizada.
Las novatadas: un fenómeno global de violencia institucionalizada
Las novatadas no son un fenómeno aislado ni un hecho fortuito: se realizan cada año en instituciones de educación superior de prácticamente todo el mundo. Diversos investigadores señalan que se trata de una práctica social estructural que se reproduce como un rito de paso institucionalizado a través de dinámicas de grupo, presiones jerárquicas y mecanismos de complicidad o inacción institucional. Por ello, advierten sobre el riesgo que esto encarna.
Mactumatzá no es la única Normal Rural donde se realizan este tipo de prácticas, en donde las novatas llegan a extremos de violencia o exposición a riesgos. Historias similares han sido señaladas en la Normal de “Ayotzinapa” en Tixtla, Guerrero; en la “Vasco de Quiroga” en Tiripetío, Michoacán; en la “Benito Juárez” de Panotla, Tlaxcala y en otras más.
Entre las consecuencias de las novatadas en las Escuelas Normales Rurales destaca el caso de julio de 2018, también en la Normal Mactumatzá, cuando el estudiante de nuevo ingreso, José Luis Hernández Espinosa, falleció a causa de rabdomiólisis e insuficiencia renal provocadas por esfuerzo físico extremo y deshidratación forzada, un episodio que además dejó a dos de sus compañeros hospitalizados en estado crítico.
Un año antes, también en Mactumatzá, murió Mónica Anahí Ramírez, de 17 años. Tampoco sobrevivió la violencia de las novatadas. Por estos dos casos, se destituyó al director de la institución en aquel momento
También en la Normal Rural “Lázaro Cárdenas del Río” en Tenería, Estado de México, un estudiante, Brayan Isidro Zarco Rivera, murió tras recibir una golpiza durante una novatada en 2024.
Y en la normal Escuela Normal Rural J. Guadalupe Aguilera, en Durango, murió en 2018 Ronaldo Mojica Morales. Pasó días hospitalizado luego de un daño neurológico provocado por múltiples golpes en la cabeza.





