Semarnat clausura zona de derrame de Ferromex en Naco, Sonora
La Semarnat clausuró la zona del derrame de Ferromex en Naco, Sonora. Vecinos temen afectaciones a los mantos acuíferos.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Semarnat, confirmó este jueves que el sitio del descarrilamiento de un tren de carga de Ferromex en el municipio de Naco, estado de Sonora, permanece clausurado de manera temporal, mientras las autoridades ambientales concluyen los análisis para determinar si el derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio provocó afectaciones al manto acuífero de la región.
Alicia Bárcena, titular de la dependencia, informó que la clausura se dictó el 29 de julio como medida de seguridad para restringir el acceso al área afectada, ubicada en las inmediaciones del rancho Potrero El Cobre, en el ejido Cuauhtémoc. Según la titular de la Semarnat, el químico terminó en un arroyo temporal, y Ferromex ya comenzó las tareas de contención y saneamiento en el área de Naco.
“Ferromex ya contuvo el derrame, cayó en un pequeño arroyo que es un arroyo temporal y ya Ferromex ya recogió todo el cobre que había sido derramado”, afirmó Bárcena. La secretaria añadió que la compañía realiza el trasvase de 1,700 litros de hidrosulfuro de sodio contenidos en uno de los carros tanque, además de efectuar labores de venteo para reducir el riesgo.

El problema es que las lluvias han complicado las labores. La funcionaria advirtió que podrían haber favorecido la infiltración de contaminantes al subsuelo. Especialistas del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) realizan análisis para descartar cualquier afectación al manto acuífero. “Estamos haciendo análisis con el INECC y con el IMTA sobre todo para ver si no hubo permeabilidad o lixiviación hacia el manto acuífero porque sí es cierto que se deslavó porque llovió mucho después del accidente”, señaló Bárcena.
La clausura temporal del sitio se suma a las investigaciones que ya mantienen abiertas la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Fiscalía General de la República (FGR), esta última para determinar las responsabilidades penales y administrativas derivadas del siniestro.
Un olor insoportable
A cuatro días del accidente, la vida en el ejido Cuauhtémoc transcurre entre la incertidumbre y el temor. Los habitantes reportan que el olor a químicos persiste en la zona, especialmente durante las tardes y noches, cuando los vientos se intensifican.
La tormenta de aquella noche transformó el escenario. El agua que cayó sobre el ejido reactivó el químico derramado, generando sulfuro de hidrógeno, un gas de olor fétido. En dosis altas, esta sustancia anula el sentido del olfato, lo que impide que las personas detecten el peligro y aumenta el riesgo de intoxicación. El compuesto también puede causar quemaduras graves en la piel, los ojos y las mucosas por contacto directo.
Varias familias del ejido Cuauhtémoc tuvieron que abandonar temporalmente sus viviendas durante las primeras horas de la emergencia. Algunas se trasladaron a Cananea; otras, a Naco o Agua Prieta. “El olor era insoportable” declararon varios vecinos a la prensa local.
Lo que más temen los pobladores hoy es que el químico haya alcanzado el manto acuífero del que depende parte de la población de Naco y de Cananea.
Grupo México: un historial de contaminación
El derrame en Naco ha reavivado el debate sobre el historial ambiental de Grupo México, consorcio encabezado por el empresario Germán Larrea Mota-Velasco, propietario de Ferromex. El martes, la presidenta Claudia Sheinbaum garantizó que el gobierno federal aplicará todas las medidas que resulten necesarias en torno al daño provocado por Ferromex en Naco, Sonora: “está ahí la Profepa, está Semarnat, están viendo los impactos del accidente y se van a poner las medidas que esto signifique”, declaró la mandataria durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
Durante esa misma conferencia, la prensa recordó a la presidenta que la compañía aún tiene pendiente resarcir los daños ocasionados por el derrame tóxico de 2014 en el Río Sonora, cuando 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado contaminaron los afluentes Bacanuchi y Sonora. Sheinbaum respondió que el gobierno ya ha tomado acciones al respecto: “Sobre el tema del Río Sonora, ya se depositó el recurso, ya se inició la construcción del hospital. En estos días debe estarse poniendo la primera piedra del hospital general de Ures y también ya inicia todo el proceso de remediación a cargo de la Semarnat y de medición permanente con la participación de Conagua”.
Larrea es el segundo hombre más adinerado de México, con una fortuna calculada en 67 mil 100 millones de dólares en abril de 2026, cifra que contrasta sustancialmente con los 28 mil 600 millones que registraba en 2025. A través de su emporio, el empresario controla las concesiones de Ferromex y Ferrosur, dominando el transporte de carga por ferrocarril en el territorio nacional.

El accidente en Naco no es el primero de su tipo en Sonora. En 2014, otra filial del consorcio derramó 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre en los ríos Bacanuchi y Sonora, un desastre que aún no ha sido resarcido del todo. La organización Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER) ha documentado que Grupo México no solo es la empresa minera más grande del país, sino también la primera productora de cobre en México y Perú, y la cuarta más grande del mundo. La organización ha documentado al menos 20 tragedias que involucran daños ambientales o impactos en los derechos humanos y laborales provocados por Grupo México.
Ante la recurrencia de los accidentes en la región, el ayuntamiento de Naco ha comenzado a analizar la viabilidad de emprender acciones legales contra Grupo México. Lorenzo Villegas Vázquez, alcalde de Naco, confirmó que su equipo jurídico revisa los alcances de una posible demanda, al considerar que los descarrilamientos se han repetido durante los últimos años y representan un riesgo constante para la población.
“Estamos viendo con los abogados del ayuntamiento que algo tenemos que hacer, porque esto no es la primera vez. Los descarrilamientos han ocurrido en varias ocasiones; ahora fue en el ejido Cuauhtémoc, pero antes han sucedido más cerca de la población. Como alcalde tengo que defender a nuestra gente; no estoy en contra de las empresas ni del progreso, pero sí de que estos accidentes sigan poniendo en riesgo a Naco”, expuso el munícipe.





