Rocha Moya regresa a la gubernatura de Sinaloa
Rubén Rocha Moya retomó la gubernatura de Sinaloa luego de pedir licencia ante las acusaciones del gobierno de EU de que está vinculado al crimen organizado; el gobernador morenista dice que la FGR descartó cualquier responsabilidad penal en su contra.
Rubén Rocha Moya anunció su reincorporación como gobernador de Sinaloa, luego de la licencia temporal de 112 días que solicitó al Congreso del Estado el pasado 1 de mayo.
Durante este lapso, dijo en una declaración pública difundida a través de sus redes sociales, “me puse a la orden del sistema de justicia de nuestro país para ser investigado de las falsas acusaciones, que con motivaciones políticas e injerencistas de la ultraderecha nacional y extranjera, me hiciera sin ninguna prueba, una oficina del Gobierno de Estados Unidos, pretendiendo lesionar con sus dichos y calumnias nuestra soberanía nacional”.
Asimismo, enfatizó que compareció ante la Fiscalía General de la República (FGR) “como un ciudadano llano, de frente y sin escudarme en el fuero constitucional”, al cual renunció para enfrentar los señalamientos de Estados Unidos sobre vínculos con el narcotráfico.
Rocha Moya aseguró que la FGR determinó que no existen elementos mínimos de prueba que sustenten responsabilidad penal en su contra.
En este contexto, el mandatario aseveró que regresa a la gubernatura “con la frente limpia y en alto”, bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La acusación de EU contra Rocha Moya
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a Rocha Moya -y a funcionarios de su administración- de conspiración para el tráfico de narcóticos y delincuencia organizada. La investigación sostiene que el mandatario y sus colaboradores cercanos pactaron con la facción de “Los Chapitos” –escisión del Cártel de Sinaloa– para otorgarles protección institucional, inmunidad en sus operaciones y el control de los mandos policiales estatales a cambio de financiamiento y respaldo en el proceso electoral.
Según la imputación del gobierno estadounidense, la alianza comenzó a gestarse previo a las elecciones estatales de junio de 2021 a través de reuniones resguardadas por sicarios con ametralladoras.
Como parte de los acuerdos, la estructura de campaña facilitó al grupo criminal datos personales y domicilios de opositores políticos para ser amedrentados, lo que derivó en el despliegue de acciones violentas durante la jornada de votación, tales como el secuestro coordinado de políticos de la oposición, la intimidación a votantes y el robo sistemático de urnas en diversos municipios.
Después del triunfo, Rocha Moya y Enrique Inzunza Cázares –quien sería secretario general del gobierno de Sinaloa tuvieron otra reunión con los líderes de “Los Chapitos” para cumplir con su parte del pacto. “Rocha Moya se aseguraría de que tuvieran control de la Policía Estatal”, consigna el documento de acusación de EU.





