Los centros de datos que drenan el agua y la energía de Querétaro
Oxfam presentó un informe que alerta del acaparamiento de agua y energía por parte de los centros de datos en comunidades de Querétaro que padecen sequías.
Los centros de datos, piezas fundamentales en la infraestructura tecnológica, despojan de recursos a territorios vulnerables como Colón y El Marqués, en Querétaro, advierte el estudio La huella que dejan las nubes: los centros de datos y las desigualdades, publicado por Oxfam México.
El informe concentra los hallazgos de las investigadoras Paola Ricaurte, Lorena Ríos y Aurora Gómez Delgado en trabajos de campo tanto en las comunidades de Querétaro, México, como en Aragón, España, nodos de los centros de datos de las grandes tecnológicas.

Según las estimaciones, hay más de 11 mil centros de datos en 174 países del mundo hasta marzo de 2026. Se trata de un entramado digital cuya demanda global de capacidad para centros de datos podría triplicarse para 2030, con una inversión de casi 7 billones de dólares en los próximos años para dicha industria (5.2 billones destinados para instalaciones que operen modelos de inteligencia artificial).
Querétaro: un hub de centros de datos en sequía
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Centros de Datos (MEXDC), Querétaro concentra el 72% de la capacidad instalada de centros de datos en México. El Data Center Map tiene registro de 24 de estas instalaciones en la entidad, operadas por Ascenty, Kio, Equinix, CloudHQ, Amazon, entre otras empresas.
Las compañías gozan privilegios en pos del desarrollo tecnológico y la atracción de inversiones: el informe consigna que las compañías están exentas de presentar Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) y del pago de impuestos “verdes” por emisiones de gases contaminantes, entre ellos dióxido de carbono, metano, óxido de nitrógeno, hidrofluorocarburo, perfluorocarburo, hexafluoruro de azufre, trifluoruro de nitrógeno, según la investigación de Paola Ricaurte.
El tema del agua es otra concesón: Microsoft posee autorizaciones para extraer hasta 25 millones de litros anuales de agua en uno solo de sus campus. Un dato que refleja la desigualdad del acceso al recurso, ya que entre 2024 y 2025 la región registró una sequía extrema del 94%.

La autorización rompe con la justificación común de las tecnológicas, que sostienen que sus sistemas no usan enfriamiento basado en agua.
Además, la presencia de centros de datos compromete la energía y el territorio. En el caso de CloudHQ, la capacidad energética de sus seis centros de datos equivale al consumo de 420 mil hogares. Su director de operaciones proyectó un incremento en la capacidad para alcanzar 900 Megawatts, el equivalente a la energía consumida en 2.6 millones de hogares promedio al año.
Por otro lado, los habitantes de Colón y El Marqués dijeron a las investigadoras que “el estado ha facilitado la adquisición de terrenos a las compañías y que han sido presionados para malvender parcelas de tierra por precios inferiores a su valor real”.
“La expansión de los centros de datos revela con claridad que la llamada ‘nube’ no es un fenómeno inmaterial ni neutral, sino una infraestructura profundamente territorializada que produce nuevas zonas de sacrificio en nombre del ‘desarrollo’ digital global, concluye el informe.





