Crece rechazo por campo de golf proyectado junto a reserva en San Miguel de Allende
Más de 19 mil personas rechazan el proyectado campo de golf junto a la reserva El Charco del Ingenio, en San Miguel de Allende. Advierten que el desarrollo arrasará con la biodiversidad local y agravará la sobreexplotación del agua.
Tras meses de rumores, personal de El Charco del Ingenio –Jardín Botánico y Reserva Natural en San Miguel de Allende, Guanajuato– obtuvo información que confirma los planes de empresarios para crear un campo de golf en un predio contiguo a la reserva.
“El peor lugar imaginable. El Plan de Desarrollo Urbano municipal, que catalogaba dicho predio como área de Fomento Ecológico, ha sido modificado para permitir el cambio de uso de suelo propicio para la urbanización y la creación del campo de golf”, consigna El Charco del Ingenio en su página oficial.
La intención de construir este proyecto se conoció desde septiembre de 2025, cuando la famosa golfista Lorena Ochoa anunció en sus redes sociales el diseño del complejo golfístico en San Miguel de Allende.

Ahora, con información sobre la ubicación exacta en la que se proyecta el campo de golf, el rechazo de la ciudadanía sanmiguelense se ha intensificado. Hace tres semanas, fue lanzada una petición en change.org que ha recibido más de 19 mil firmas en contra del proyecto.
“El Charco del Ingenio no es solo un refugio natural, sino una joya ecológica que alberga especies de cactáceas en peligro de extinción y diversos ecosistemas que dependen de su protección para sobrevivir. La construcción de un campo de golf supondrá la destrucción de hábitats cruciales”, dice la petición.
Por lo pronto, el Ayuntamiento de San Miguel de Allende confirmó que si bien existen trámites realizados por particulares relacionados con el proyecto de golf, no ha sido aprobada ninguna autorización ni permiso municipal para concretarlo.
Preocupación por el agua y la vida silvestre amenazada por el campo de golf
Desde el 2005, el Charco del Ingenio fue declarado Zona de Preservación Ecológica, pues en sus 392 hectáreas alberga un corredor biológico, humedales, cañadas y una gran colección de cactáceas mexicanas en peligro de extinción.
Al personal de esta reserva le preocupa las implicaciones de la creación del complejo golfístico: “Es importante señalar que un campo de golf requiere un extensa superficie sembrada masivamente con un césped exótico, el cual requiere riego permanente e intensivo, así como la aplicación continua de más de 10 productos químicos, como fertilizantes y plaguicidas tóxicos (entre ellos el glifosato). Con ello se busca impedir la presencia de cualquier habitante natural, como hormigas, abejas y demás invertebrados silvestres”.

No es la única preocupación: a los sanmiguelenses les angustia el acaparamiento del agua en una región semiárida que enfrenta estrés hídrico.
“San Miguel se abastece de un extenso manto de agua subterránea, denominado Acuífero de la Independencia, como parte de la región norte y noreste del estado de Guanajuato. Se trata de uno de los acuíferos más sobreexplotados en el país, condición que se manifiesta en el abasto y la calidad del agua que se extrae del mismo. Un nuevo campo de golf, requeriría enormes volúmenes de agua para riego y nuevas perforaciones”, plantean en la página de El Charco del Ingenio.
El personal de la reserva también advierte que más allá de la fragmentación del hábitat y la consecuente pérdida de biodiversidad, el perfilado campo de golf alteraría flujos ecológicos como la polinización y la dispersión de semillas. Además, dada la topografía del terreno, las aguas de escorrentía cargadas con plaguicidas desembocarían de manera inevitable en el área natural en detrimento de la vida silvestre.





