Ofrecen disculpa pública por “desaparición administrativa” a la familia de Braulio Bacilio
La CDHCM ha documentado casos de desapariciones “administrativas” a causa de negligencias de los servicios forenses.
La familia de Braulio Bacilio, un adolescente de 13 años que falleció en un atropellamiento y cuyo cuerpo estuvo seis años sin identificar, recibió una disculpa pública por parte de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX (FGJCDMX) y el Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses (más conocido como INCIFO) debido a una “desaparición administrativa” a causa de omisiones por parte de estas instituciones.
En cumplimiento de una recomendación emitida por la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), las autoridades ofrecieron la disculpa por las irregularidades que derivaron en una “desaparición administrativa”, una tipificación del caso acreditada por la comisión.
Hace diez años, el 28 de septiembre de 2016, Braulio acudió a ver a su mamá, Fernanda Caballero, en las inmediaciones del paradero de Pantitlán, donde ella trabajaba. El adolescente se retiró del lugar, desde entonces su familia perdió contacto con él.
Braulio fue atropellado por un conductor que trató de darse a la fuga, posteriormente fue llevado al Hospital General Balbuena, pero murió el mismo día. Allí comenzó su “desaparición administrativa”, fue registrado como un hombre desconocido de 20 años, lo que llevó a que no fuera identificado debidamente y que su cuerpo fuera enterrado en una fosa común.
“Sufrimos el desgaste emocional, físico, en nuestras búsquedas, simplemente por la incapacidad de quienes tienen a su cargo las carpetas de investigación, servidores públicos que no hacen bien su trabajo”, dijo el señor Miguel Bacilio, papá de Braulio, durante el evento.

Las disculpas públicas corrieron a cargo de Omar Gutiérrez Lozano, titular de la Coordinación General Jurídica y de Derechos Humanos de la Fiscalía CDMX; y de Arturo Gerardo Cervantes Arroniz, titular del ISPCF.
Para el señor Bacilio y su familia, la disculpa fue aceptada, con la esperanza de que no quede como un acto “para la foto”, sino en que se traduzca en acciones efectivas para la no repetición, la sanción a los responsables de las omisiones y capacitaciones efectivas para el personal forense.
Un ‘usted disculpe’ no cura el sufrimiento que hemos vivido. La restitución del daño se queda corta, la vida no se repone con palabras, ni con papeles
Desaparecer “administrativamente”
El caso de Braulio es uno más que la CDHCM acredita como una “desaparición administrativa”, se trata de un tipo de desaparición que provoca la imposibilidad de localizar a una persona o prolonga su desaparición a partir de una serie de actos, omisiones y negligencias que extienden en el tiempo su ausencia.
Y es que las omisiones atribuidas al personal pericial llevaron a los padres de Braulio a integrarse al colectivo de búsqueda Hasta Encontrarles y buscar a su hijo en diversos lugares, sin contar con indicios de que su hijo se hallaba enterrado en una fosa común a cargo de las autoridades.
Tuvieron que pasar seis años para que se localizara una coincidencia entre el cuerpo de un “masculino desconocido de 20 años” y la fecha de la desaparición reportada para Braulio.
Tras análisis genéticos iniciales, en mayo de 2022, el cuerpo de Braulio fue exhumado para obtener un nuevo perfil genético, lo que pudo corroborar el hallazgo. En agosto de 2022, la familia Bacilio Caballero sepultó a su hijo en Nezahualcóyotl, el lugar donde nació y creció.

“Mi niño nació en Ciudad Neza, creció junto con sus abuelos. Era un niño bastante tranquilo, muy acomedido en los quehaceres, era activo para sumar a la familia porque había proyectos en familia y siempre estaba dispuesto a a colaborar. Se entretenía con su tablet, le gustaba el futbol. Estaba cursando justamente su segundo año de secundaria cuando esto sucede”, recordó Miguel Bacilio en entrevista con Fábrica de Periodismo.
El padre buscador agradece enfáticamente a las familias y personas solidarias que acompañaron sus años de búsqueda. Reconoce la disculpa pública recibida como un paso de justicia para Braulio, ahora siguen medidas de sanción y protocolos que erradiquen las iregularidades.
“Braulio no desapareció físicamente, sino que en los registros de las autoridades se mal clasificó y eso lo llevó a que su familia lo siguiera buscando, aunque él ya había fallecido”, explicó durante el acto el abogado David Peña, Coordinador Jurídico del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social.
De acuerdo con los casos investigados por la CDHCM, la desaparición administrativa se ha dado en otro caso emblemático: el de Julio César Cervantes, un hombre de 49 años desaparecido en el año 2021 y cuyo cuerpo fue donado al Instituto Politécnico Nacional (IPN), sin que se acreditara su identidad.
La confirmación de las identidades, con años de letargo, dan cuenta de la crisis forense que se vive en México, aunada a la crisis de derechos humanos y la crisis de impunidad que rebasa a las fiscalías locales.
Según información del INEGI, al cierre de 2025 en los servicios médicos forenses (Semefos) del país 10 mil 878 cuerpos, 9,115 segmentos, 1158 fragmentos y 813 restos seguían bajo su resguardo.





