Las cartas al glaciar Jamapa, el último de México, inician su travesía
Ante la muerte inminente del glaciar Jamapa, periodistas y montañistas impulsan una campaña para despedir con cartas y dialogar acerca de la extinción del último glaciar de México.
En el ascenso a la cima del Pico de Orizaba los paisajes se proyectan de manera impresionante, el cuerpo humano resiente la falta de oxígeno, pero una vez que se adapta la experiencia se torna maravillosa.
El reportero Rodrigo Soberanes subió el 31 de mayo de 2025 para conocer el glaciar Jamapa, el último que queda en México y de donde nace el río que nutre a las comunidades que atraviesa. Lo hizo acompañado de don Hilario Álvarez, “Don Layo”, un experimentado alpinista de 80 años que sube el volcán desde los trece.
“Me acuerdo que cuando llegamos Don Layo se puso a caminar como si estuviera en un jardín blanco. Iba de un lado para otro. Todo es blanco, se siente una sensación de paz”, evoca Soberanes en entrevista con Fábrica de Periodismo.

Pero en su ascenso al Pico notó la aparición de morrenas, las marcas en el suelo de la extinción de los otros 13 glaciares que había en la zona; una tormenta de lluvia tibia lo sorprendió a más de 5 mil pies y escuchó los crujidos provocados por los rayos del sol. Los indicios de una muerte inminente.
El Jefe Layo, el famoso guía que conoció los otros glaciares que existían hasta el siglo pasado, le dijo al reportero: “Este es el último glaciar y parece que me va a tocar extinguirme con él”.
Por ello, Rodrigo regresa este fin de semana a la cima, pero con un buzón de cartas escritas por las comunidades río abajo. Así despedirán al último glaciar de México.
Palabras de despedida
- “¿Cómo es posible que la montaña muera antes que yo, que soy tan humana?”.
- “Aún te veo y sé que en realidad ya no estás. Te fuiste ya hace unos años, (corrijo) no te fuiste, nosotros te acabamos, no te supimos cuidar”.
- “Gracias por cada gota, por cada cumbre iluminada al amanecer y por haber sido el alma blanca de nuestra montaña”
Estas son algunas de las dedicatorias al glaciar Jamapa recibidas por el medio independiente La Marea, impulsor de la campaña “Cartas al glaciar Jamapa”, un esfuerzo por promover el diálogo e involucrar a las infancias de las comunidades en preservar el medioambiente.
El proyecto fue posible gracias a un fondo para preparar la campaña: “Es volver a las bases, super rústico, irnos con un buzón desde el glaciar hasta los arrecifes recolectando cartas de qué sabe cada quién, qué le pueden contar a los de abajo y tal. Entonces, es una dinámica de creación de diálogo que va a culminar con la apertura del buzón”, explica el reportero.
En sus experiencias previas recopilando las impresiones de las niñas y niños sobre el ecosistema del Citlaltépetl, el periodista cuenta que lo veían como algo abstracto, lejano, pero tras actividades como un cuentacuentos, escribieron cartas desde el sentimiento. Una niña reconocía como un honor ser la última generación en presenciarlo, otro niño que se disculpaba por la contaminación.

Soberanes, acompañado de los montañistas Rodrigo Laza y Alejandro Montano, integran la expedición rumbo al glaciar Jamapa para llevar el buzón con las cartas recibidas hasta el momento.
Este viernes los montañistas inician el ascenso y la recolección de cartas de personas a las que vayan encontrando en su camino, llevan incluso blocs y colores.
La primera carta a depositar en el buzón será la de Don Layo, como un homenaje a su vida entre glaciares.
El sábado 18 estiman hacer cumbre en el Citlaltépetl, seguir la corriente río abajo y llegar a la comunidad de El Jacal, asentada aún en las alturas y una de las que registran índices de pobreza extrema en la región.
Para el domingo 19, a la una de la tarde, los montañistas tienen planificada una actividad con infancias en el parque de Coscomatepec con un cuentacuentos, charla con los alpinistas y otra jornada de recolección de cartas.
El 20 de noviembre, la campaña abrirá el buzón de cartas en el puerto de Veracruz, en la librería Mar Adentro, en un encuentro para hablar sobre los glaciares y los arrecifes.
Para el periodista la desaparición del glaciar en los próximos años marca el final de una era y del principio de otra. Sin embargo, el diálogo con las comunidades y las nuevas generaciones busca formas de adaptarse ante los efectos del cambio climático: “Estamos trabajando mucho con chavitos. A ellos les toca adaptarse y también pensarlo de esa forma, ¿no? Porque pues (el glaciar) ya se va a ir, pues ya. No hay que deprimirse, sino que pues ver qué es lo que viene”.





