El 90% de la niñez mexicana, amenazada por el cambio climático: UNICEF
Los efectos del cambio climático afectan la educación de la infancia y adolescencia en México al dañar escuelas, suspender clases y reducir la matrícula en primaria —especialmente en niñas—. El alza de temperaturas y lluvias intensas eleva la mortalidad y enfermedades diarreicas y respiratorias en menores de 5 años y mujeres embarazadas, con un costo proyectado de hasta 888 millones de pesos para 2050.
Nueve de cada diez niñas, niños y adolescentes están expuestos simultáneamente a por lo menos dos riesgos climáticos en el país. Así lo revela un nuevo estudio de UNICEF, titulado “La infancia y adolescencia frente al cambio climático en México”.
De acuerdo con el Índice de Riesgo Climático de la Infancia (IRCI), México enfrenta un nivel de alta vulnerabilidad: se encuentra en el lugar 54 de 200 países. Mientras más cercano esté al primer lugar, aumentan los riesgos de la niñez asociados al cambio climático y a la degradación ambiental.
Entre los principales hallazgos del estudio, se destaca que los eventos meteorológicos extremos como huracanes, inundaciones y olas de calor se asocian a la suspensión de clases, a las enfermedades diarreicas, parasitarias y respiratorias.
Las niñas y niños menores de 5 años son un grupo particularmente vulnerable porque se encuentran en una etapa clave en el desarrollo infantil, tanto a nivel cognitivo como físico. Esto los hace más susceptibles al calor extremo, la desnutrición, las enfermedades y la falta de agua.
No sólo eso: los impactos de estos eventos extremos –que han incrementado en las últimas cinco décadas– causan daños en la infraestructura educativa y de salud, lo cual se agrava por las condiciones de pobreza y la fragilidad de los ecosistemas.

Efectos en la educación y salud
El estudio indica que los eventos meteorológicos extremos afectan la matrícula o inscripción escolar durante los primeros años de educación primaria, en especial para las niñas. En primer grado, la matrícula de niñas se reduce en 2.6%, mientras que en los niños la disminución es de 2.4%. En segundo grado, las inscripciones de niñas disminuyen 1.5%, pero en el caso de los niños no se observa una variación significativa.
Además, la suspensión de clases —ya sea por huracanes, inundaciones y olas de calor— también tiene efectos negativos para el aprendizaje y los planes de vida de la niñez y la adolescencia. “Las lluvias nos afectan en la escuela porque esta se inunda, y nos tienen que estar cambiando el horario de salida o suspendiendo clases. Y nosotros nos quedamos a medias en la escuela”, apunta Valentina Riva Palacios, de 13 años, en el video de presentación del estudio.
En cuanto a la salud, el informe analizó dos fenómenos del cambio climático que tienen una alta correlación con la morbilidad y la mortalidad infantil en México: las lluvias muy intensas durante cinco días consecutivos y el número de días más calurosos en el año.
Los resultados muestran que si la precipitación máxima en cinco días consecutivos aumenta en 10%, por ejemplo, la tasa de mortalidad infantil por enfermedades diarreicas crece en 1.9% y la tasa de morbilidad infantil por enfermedades respiratorias aumenta en 1.4%.
En cuanto a las afectaciones por mayor temperatura en el año, el estudio muestra que un incremento del 10% en el número de días cálidos aumenta en 1% la tasa de mortalidad infantil por enfermedades respiratorias.
El costo de la mortalidad y morbilidad infantil adicionales estimadas para 2050 y relacionadas con el cambio climático sería de 411 millones de pesos en un escenario de bajas emisiones, y de 888 millones de pesos en un escenario de altas emisiones.

El sureste: la región más vulnerable
La infancia que vive en el sureste del país es la más vulnerable a los efectos del cambio climático. En esta región, el 62.5% de las niñas y niños viven en pobreza.
Los estados del sureste, además, concentran la mayor cantidad de población indígena, y son la infancia y la adolescencia indígenas las que tienen las tasas más altas de pobreza del país: 82.3% habita en condiciones de pobreza y el 50.2% en pobreza extrema.
Para proteger la vida de las niñas, niños y adolescentes en México ante la crisis climática, la UNICEF recomienda fortalecer las escuelas, centros de salud, redes de agua con infraestructura resistente y protocolos de atención rápida que eviten interrumpir sus clases, su bienestar y su seguridad.
El organismo internacional insta al Estado a expandir los apoyos económicos a las familias más vulnerables, invertir más recursos en proyectos climáticos enfocados en la niñez, abrirles espacios reales donde sus voces sean escuchadas y generar datos precisos para cuidar mejor de la niñez frente a cualquier emergencia.





