Ambientalistas y académicos piden proteger La Cazahuatera de un proyecto inmobiliario
El proyecto amenaza un relicto de casi 5 hectáreas de selva baja caducifolia, un ecosistema severamente amenazado en Morelos.
Más de 70 ambientalistas e investigadores de la de la UNAM, la UAEM y el Instituto Nacional de Salud Pública, solicitaron a las autoridades federales, estatales y municipales otorgar la categoría de Área Natural Protegida al predio La Cazahuatera, en Cuernavaca, Morelos. En conferencia de prensa, expresaron su oposición al proyecto inmobiliario Altoverde, de la empresa Grupo Portenta.
Este proyecto inmobiliario, que se ubicaría en La Cazahuatera, contempla 6 torres habitacionales de hasta 15 niveles, con gimnasio, 3 albercas climatizadas, 2 salas de cine, jacuzzi para 14 personas, 3 canchas de pádel, salón de juegos, hotel de mascotas, un simulador de golf, entre otros espacios.
La comunidad de investigadores denuncia que este proyecto amenaza un relicto de casi 5 hectáreas de selva baja caducifolia, un ecosistema severamente amenazado en Morelos: en Cuernavaca, por ejemplo, sólo quedan 200 hectáreas en buen estado de conservación. El crecimiento urbano, el cambio de uso de suelo y la expansión agrícola de monocultivos, son las tres principales causas de la pérdida de selva baja caducifolia en el estado.

FOTO: MARGARITO PÉREZ RETANA/CUARTOSCURO.COM
La Cazahuatera: un refugio contra el asfalto y el calor
La Cazahuatera posee un alto valor ecosistémico porque funciona como una esponja natural de recarga hídrica y un regulador térmico frente a las islas de calor. Es, también, el hábitat de la fauna silvestre local y de los mil 600 árboles nativos que alberga, así como un elemento clave para prevenir la saturación vial en la región.
Por otro lado, la comunidad académica señala que la defensa del predio responde a una urgente crisis social, ya que Cuernavaca enfrenta un grave déficit de espacios públicos. La ciudad ofrece apenas 0.23 metros cuadrados de áreas verdes por habitante, una cifra que viola los estándares internacionales y los 20 metros cuadrados que exige la ley de Morelos.
Edificar un complejo residencial en la zona, advierten los investigadores, incrementaría significativamente la carga vehicular y los problemas de movilidad de un sector ya de por sí saturado por la cercanía del IMSS, oficinas de la FGR y centros comerciales.

Denuncian irregularidades en el proyecto inmobiliario
Los ambientalistas e investigadores señalaron que, con base en las disposiciones de la Unidad de Gestión Ambiental 139 -integrada en el Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio del Municipio de Cuernavaca-, el predio de La Cazahuatera cuenta con una restricción para el desarrollo de asentamientos humanos. Por lo tanto, el proyecto inmobiliario Altoverde es incompatible con la normatividad ambiental.
“Por donde le vean, no se puede construir ningún tipo de desarrollo urbano porque no lo permite el Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio del Municipio de Cuernavaca, que es ley que se tiene que cumplir, y que la tiene que cumplir las autoridades municipales”, explicó Flora Guerrero, ambientalista de la organización Guardianes de los Árboles.
La ambientalista también denunció que el proyecto carece de las licencias y permisos de construcción estatales y municipales, así como de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que debe autorizar la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat.).
Flora Guerrero señaló, además, que el único trámite con el que cuenta la empresa es un cambio de uso de suelo ilegal: La Cazahuatera es un predio con vocación forestal, por lo que dicha facultad le corresponde exclusivamente a la federación a través de la Semarnat. Este procedimiento, compartió la ambientalista, ya fue impugnado por el Comité Ejecutivo del Programa de Ordenamiento Ecológico.





