La Biblioteca Fénix abre en Gaza, la primera abierta durante el genocidio
"En Gaza, construir una biblioteca durante un genocidio es un acto que llega al nivel de liberación", dijo Omar Hamad, fundador de la Biblioteca Fénix.
A la medianoche del 8 de octubre del 2023, Omar Hamad tuvo que huir de su casa: las bombas de Israel empezaron a caer sobre Gaza. Él vivía en Beit Hanoun –una ciudad del noreste de la Franja de Gaza—, en donde ordenaron a la población que evacuara. Cuando Omar empezó a empacar sus cosas, sintió que su biblioteca lo observaba y decidió llevarse sus libros.
Dos años y medio después, en una Gaza destruida, Omar logró sobrevivir junto con sus libros. Ahora, él y su amigo Ibrahim Massri –otro sobreviviente– han abierto la Biblioteca Fénix, que como el ave mitológica ha surgido de entre las cenizas.

Esta semana, la Biblioteca Fénix abrió sus puertas en el corazón de Gaza, en medio de un supuesto alto al fuego, en el que Israel comete ataques aéreos con frecuencia.
“En Gaza, construir una biblioteca durante un genocidio es un acto que se eleva al nivel de liberación; quizás, sea la liberación misma. Cada libro que cargué sobre mis hombros mientras estaba desplazado, y cada libro que rescaté de entre los escombros, era una patria robada“, publicó Omar en Instagram, red donde documentó la creación del espacio.
El rescate de libros
La biblioteca personal de Ibrahim también resistió. Al regresar a las ruinas de su casa, Ibrahim descubrió que sus libros no se habían convertido en cenizas: “Trepé entre los escombros y rescaté mis libros uno por uno, como si salvara vidas. Y al sostener el primer libro cubierto de polvo, sentí que mi voz se alzaba más fuerte que la bomba que había arrasado mi casa con una fuerza brutal. Borraron mi casa de la faz de la tierra, pero no pudieron borrar el significado que la encierra”.
Omar cuenta que la literatura rusa lo marcó. Autores como Chéjov, Tolstói, Svetlana Alexievich, Mijaíl Bulgákov y, sobre todo, Dostoievski, trazaron caminos que todavía hoy recorre en su mente. Ibrahim, por otro lado, encontró refugio en obras como Hamlet yHarry Potter, pero su verdadera identidad la encontró en la poesía palestina, como en el verso de Mahmoud Darwish: “En esta tierra hay algo que merece vivir”.


Durante los últimos años, ambos visitaron edificios convertidos en escombros para salvar los ejemplares que aún seguían completos. Salvaron libros de la biblioteca Edward Said, perteneciente al escritor Musab Abu Touha en Beit Lahia; de la Universidad Islámica; del Centro Palestino para la Política y el Desarrollo y otros lugares alcanzados por las bombas.
La labor de rescate es de alta relevancia, pues la UNESCO y Organización de las Naciones Unidas documentaron el año pasado el genocidio cultural que Israel comete en Gaza, con ataques que alcanzaron el patrimonio histórico de la ciudad, iglesias, zonas arqueológicas y bibliotecas.
La inauguración del espacio no pudo ser posible sin el respaldo de más de 2 mil “mecenas” que aportaron recursos económicos, así como otros aliados y propietarios que sumaron libros al acervo de la biblioteca.
Entre los objetivos de Omar e Ibrahim están la reconstrucción del espíritu de Gaza a través del conocimiento, la promoción de la lectura entre las infancias, la creación de una plataforma para autores y alimentar la esperanza a través de un símbolo de renacimiento en el que “niñas, niños, estudiantes y sobrevivientes puedan soñar más allá de las ruinas“.





