Dos meses después, Pemex admite el derrame de petróleo en el Golfo
El gobierno admite su responsabilidad en el derrame de hidrocarburo en la zona de Abkatun-Cantarell. En un inicio, atribuyó la fuga a chapopoteras naturales y negó que hubiese ocurrido.
Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció su responsabilidad en el derrame de hidrocarburos registrado en febrero en las costas del Golfo de México. Además, anunció la separación de sus cargos de tres funcionarios, a quienes les atribuyó haber ocultado la información.
“Fue un oleoducto de 36 pulgadas, fue ahi donde se detectó la fuga, ubicado en inmediaciones de la zona de plataformas de Abkatún Pol-Chuc”, explicó Víctor Rodríguez Padilla, director de Pemex, sobre el origen del hidrocarburo que se extendió en las costas del Golfo de México.

En conferencia de prensa, el director informó que los funcionarios que trataron de ocultar el derrame -y cuyos nombres fueron omitidos por el Grupo Interinstitucional a cargo de la investigación- ocupaban los cargos de subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; coordinador de Control Marino y el líder de Derrames y Residuos.
De acuerdo con la investigación, hasta el momento se han analizado 70 imágenes satelitales, información de sobrevuelos y modelos de deriva. La secretaria de Ciencia y Tecnología, Rosaura Ruiz, indicó que los resultados apuntan a un derrame en la zona Abkatun-Cantarell, “cuyo material fue posteriormente dispersado e
intemperizado por la dinámica marina”.

El pasado 30 de marzo, el diario El País reportó que un buque contratado por Pemex permaneció por más de ocho días anclado sobre una mancha de hidrocarburo, según las imágenes satelitales. Otras imágenes, difundidas por la Red del Corredor Arrecifal, mostraron una gran mancha y embarcaciones alrededor.
Un cúmulo de irregularidades no reportadas
Pemex informó, además, que solicitó imágenes satelitales y detectó irregularidades, entre ellas, reparaciones no reportadas al director general ni a los altos mandos de Pemex; la “negativa sistemática” de una fuga por parte de áreas operativas, el ocultamiento de agua oleosa recuperada en las barreras de contención, la contradicción entre un simple “lagrimeo” y el despliegue de 11 barcos usados para la contención y un cierre tardío de una válvula, ocho días después de que se detectara la fuga.

“De manera paralela, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y Petróleos
Mexicanos han realizado inspecciones correspondientes y presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República para el deslinde de responsabilidades derivadas de este evento”, señaló el Grupo Interinstitucional en un comunicado difundido esta noche.





