La crisis del frijol escala en Zacatecas
La inconformidad de los productores de frijol ha crecido desde el año pasado: el gobierno se niega a pagar los precios acordados al tiempo que cierra los centros de acopio como forma de presión.
Ayer, la crisis de los agricultores de frijol estalló en las calles de Zacatecas tras casi ocho meses de inconformidad por los mecanismos de acopio y comercialización de la instancia Alimentación para el Bienestar (antes Segalmex).
Miles de productores de frijol marcharon junto a maestros y colectivos para denunciar actos de represión ocurridos el fin de semana que incluyó la detención de 12 manifestantes y el repliegue violento de la protesta.
Los líderes campesinos y el gobierno estatal han intentado negociar desde hace meses el precio del frijol: en septiembre, el gobierno federal anunció que el precio de garantía sería de 27 pesos el kilo, el cual quedó establecido en las Reglas de Operación del Programa de Acopio para el Bienestar el 31 de diciembre del 2025. Sin embargo, este mes, a partir de una modificación en las Reglas, el precio se cambió a 16 pesos el kilo bajo el argumento de acopiar 10 mil toneladas extra.
Aunado a ello, los campesinos denuncian desde noviembre que los 52 centros de acopio ubicados en Zacatecas no empezaron a operar en octubre —el mes de la cosechas—, sino que han abierto gradualmente; acusan que los beneficiarios de esta operación han sido los intermediarios (coyotes) y que se han excluido a los agricultores que se atreven a protestar.
El precio que reclaman los campesinos es el que fue pactado previamente con el fin de cubrir costos de insumo y transporte. Además, denuncian que al cerrar los centros de acopio gubernamentales, la única alternativa que les queda es vender la cosecha a precios bajos a intermediarios o, forzosamente, al crimen organizado.

La represión del sábado
Este año los tractores se han convertido en un símbolo de protesta en Zacatecas. Debido a su descontento con las condiciones de acopio y el precio del frijol, los agricultores se han manifestado en distintos espacios públicos de Zacatecas usando estos vehículos para bloquear autopistas y escenificar la dignidad campesina.
El pasado sábado, 9 de mayo, la policía estatal reprimió una manifestación en el acceso al multiforo —donde se presentaría el cantante Ricardo Montaner por el Día de las Madres— en la Feria Nacional de Zacatecas. Los manifestantes, entre ellos familiares de agricultores, maestros y colectivos feministas, exigían auditorías para los procesos de acopio de frijol a cargo de Alimentación para el Bienestar.
Hubo al menos 8 detenidos, incluyendo a universitarios y líderes frijoleros, quienes fueron liberados el domingo. La represión sólo hizo que las protestas crecieran. El día de ayer, se unieron a la marcha estudiantes de la Universidad Autónoma de Zacatecas, colectivos feministas y sindicatos, bajo el lema “No más represión”.
La semana pasada, los agricultores irrumpieron en el Congreso de Zacatecas durante una sesión del pleno y tomaron la tribuna porque afirman que de 96 mil toneladas de leguminosa que el gobierno autorizó comprar a los campesinos a 27 pesos el kilo, 80 mil quedaron en manos de intermediarios. Acusan a funcionarios de gobierno de estar coludidos.
Los productores de frijol culpan de su situación a Ángel Olais, responsable del programa de acopio de Alimentación para el Bienestar, y a Rodrigo Reyes, secretario de Gobierno. Exigen la remoción de ambos.
Por su parte, en conferencia de prensa, ayer Rodrigo Reyes mencionó que detrás del movimiento de agricultores hay otros intereses “por el coyotaje tanto de frijol como político”. Y sostuvo que el programa de acopio ha sido fundamental para evitar una caída drástica del precio del frijol en Zacatecas.

Foto: Adolfo Vladimir, Cuartoscuro
2025, año clave tras las sequías
Zacatecas, el principal productor de frijol a nivel nacional, viene arrastrando ciclos de sequías extremas. En esta entidad, la mayor parte de la producción se cultiva con agua de temporal: si no llueve no hay cosecha.
Tras años de pérdidas, en 2025 se lograron cosechar 400 mil toneladas de frijol en el estado, lo que significó una esperanza de recuperación; sin embargo, la situación actual mantiene a los agricultores endeudados con proveedores de diésel y fertilizantes.
Estudios académicos advierten que “la adopción de prácticas que permitan hacer un uso más eficiente del agua en el riego agrícola, la conservación de la humedad y del suelo de los sistemas de producción de frijol coadyuvaría a la protección del ambiente reduciendo el deterioro del esquema actual de competitividad y eficiencia”.





