De norte a sur: comunidades se anotan victorias en Loreto y Dos Bocas
Las autoridades federales deberán coordinar mesas de trabajo ambientales en Baja California Sur y cumplir con la entrega de los nuevos planteles educativos en Tabasco en un plazo de seis meses.
En los últimos días, comunidades organizadas en el norte y sur del país se anotaron dos victorias en Loreto, Baja California Sur, y en Dos Bocas, Tabasco.
Por un lado, en Baja California Sur, en la costa este de la península del Mar de Cortés, y luego de semanas de protestas de ambientalistas y habitantes se logró que se derogara un decreto presidencial que ponía en riesgo a la ballena azul en Puerto Loreto.
Por otra parte, en Paraíso, Tabasco, la SEP acordó la reubicación de la primaria “Abías Domínguez Alejandro” y del jardín de niños “Agustín Melgar”, que actualmente colindan con la Refinería Olmeca, en Dos Bocas.
No es poca cosa. Estos logros reivindican la protección del patrimonio natural y cultural, así como los derechos a un medio ambiente sano y a la salud y educación en condiciones adecuadas para la niñez.
El pasado 10 de abril, la presidenta emitió un decreto que inconformó a los loretanos, pues consignaba que Loreto dejaría de ser un puerto de cabotaje (navegación comercial nacional y local) para convertirse en un puerto de altura internacional, en el que atracarían megacruceros. Gracias a la organización de cooperativas pesqueras, prestadores de servicios turísticos y habitantes loretanos, la cancelación de ese decreto ya fue publicada en el Diario Oficial de la Federación, por lo que oficialmente los enormes navíos no podrán interrumpir el entorno de la ballena azul y de otros organismos de este ecosistema marino.
En los próximos días deberá establecerse una Mesa de Trabajo, integrada por la comunidad de Loreto y dependencias estatales y federales, para elaborar una propuesta respecto a regulación administrativa en materia de navegación, apegada a la normativa ambiental.
Con esta nueva resolución se protege también al Parque Nacional Bahía de Loreto, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005, al que se llega por el puerto aludido. Además, el decreto más reciente evita afectaciones a la economía local, impulsada por el avistamiento de ballenas y la pesca artesanal.
“Esos megaproyectos vienen a sacar provecho nada más, a destruir las comunidades, a destruir su cultura, su sociedad. Eso el dinero no lo va a comprar jamás”, dijo a la organización Conexiones Climáticas, Camilo Cázares, pescador y prestador de servicios turísticos en Loreto.
La comunidad advierte, sin embargo, que movilización todavía no termina. Ahora se busca modificar el Plan de Manejo del Parque Nacional Bahía de Loreto, con el fin de mejorar el esquema de protección del Área Natural Protegida: “El peor error sería pensar que ya ganamos, que ya acabó todo. Lo que realmente ocurrió es que Loreto ganó tiempo y ahora debemos usarlo inteligentemente”.
Paraíso: SEP acordó reubicar las escuelas en un plazo de seis meses
Mientras los activistas de Loreto celebraban, en el municipio de El Paraíso, Tabasco, las madres de niñas y niños afectados por la contaminación y el ruido de la Refinería Olmeca en Dos Bocas, colindante con dos escuelas, lograron un acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP) para reubicar ambos centros educativos.
Mario Delgado, titular de la SEP, afirmó durante una asamblea con padres, madres y personal docente, que las escuelas se reubicarán en un mismo predio donado por el Ayuntamiento de Paraíso, en un plazo de seis meses. Sin embargo y por lo pronto, los casi 400 estudiantes continuarán tomando clases en las instalaciones actuales hasta la conclusión de las nuevas escuelas.
Este acuerdo se logró después de que las madres exigieran hace una semana, frente a la Torre de Pemex, en Ciudad de México, la reubicación urgente.

La preocupación de los habitantes de la colonia Lázaro Cárdenas se centra en las afectaciones en la salud de las niñas y niños pues han comenzado a presentar síntomas como náuseas, vértigo, sangrado en la nariz y dolores de cabeza asociados a las emisiones contaminantes de la refinería. Además, el ruido de las plantas procesadoras obliga a las maestras a dar sus clases a gritos.
Las niñas y niños toman clases en una zona de riesgo que, en los últimos meses ha presentado incendios, fugas y evacuaciones por nubes tóxicas. Por ello, las familas y el personal docente han mantenido una exigencia sostenida durante los últimos siete años mediante la entrega de oficios a autoridades educativas, conferencias de prensa, marchas y videos.
Ahora, una comisión de seguimiento –integrada por los familiares de los estudiantes– estará pendiente de la aplicación de la propuesta arquitectónica presentada por la SEP.





