Después de treinta años de ausencia, vuelven los monos araña al oeste del Cañón del Sumidero
El nacimiento de una tercera cría de monos araña brinda esperanza para que la especie se restablezca en la zona.
El oeste del Cañón del Sumidero, en Chiapas, es otra vez la casa de monos araña (Ateles geoffroyi vellerosu), quienes no habitaban esa zona del Área Natural Protegida desde hace tres décadas. Este martes nació la tercera cría de una pareja que fue reintroducida, junto a otros diez monos, en 2016.
La llegada de una tercera cría no es sólo “otro nacimiento”, es una prueba de que el proyecto de reintroducción está funcionando en una zona donde los monos araña ya habían desaparecido: es una señal de que la especie podría restablecerse por sí misma.
En México el mono araña se encuentra en peligro de extinción. El nacimiento de la tercera cría es parte de un esfuerzo entre la asociación civil Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta (Cobius), el Zoológico Regional Miguel Álvarez del Toro (ZOOMAT) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

Las personas involucradas en esta tarea reportan que el grupo familiar –macho y hembra adultos, más tres crías– gozan de buena salud y se están adaptando al ecosistema. A través del monitoreo satelital y de recorridos mensuales, también han registrado que la familia de animales se alimenta de plantas nativas como el ramón, el chicozapote y el higo. Esto es importante porque los monos, al tener una dieta frugívora, son dispersores de semillas clave en sus ecosistemas.
Los monos araña, como rasgo característico, tienen una cola prensil que rodea a sus madres durante los primeros meses y que, con el paso del tiempo, les resulta útil para andar entre las ramas.
Para cuidar a la familia en el oeste del Cañón del Sumidero y garantizar la integridad de la nueva cría y la seguridad de los visitantes, las instancias hicieron recomendaciones a los visitantes: mantener un radio mínimo de 20 metros de distancia de la orilla del río a la lancha, ante cualquier avistamiento; evitar ruidos excesivos o acciones que puedan estresar a los animales; tener precaución porque el macho alfa mantiene una conducta de protección activa hacia su descendencia y podría reaccionar de forma agresiva ante amenazas percibidas.
Entre las principales amenazas para los monos están la reducción de su hábitat por deforestación, el tráfico ilegal, los cables de corriente eléctrica y la expansión de carreteras en sus hábitats. En México, principalmente en el sur-sureste, viven tres especies de primates no humanos —el mono aullador de manto (Alouatta palliata mexicana), el aullador negro (Alouatta pigra) y el mono araña (Ateles geoffroyi)—, pero existen pocos sitios para rehabilitar fauna silvestre.




