“No fue homicidio, fue transfeminicidio”: activistas exigen reclasificar el caso de Paola Buenrostro
Colectivos de la comunidad trans exigen que se respete la identidad de género de Paola Buenrostro, víctima de transfeminicidio cuyo caso fue clasificado como “homicidio”
Aunque el transfeminicidio de Paola Buenrostro originó una ley que ordena tipificar con esa categoría los asesinatos de mujeres trans en la Ciudad de México, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) clasificó el caso como un “homicidio”, una tipificación que obedece a la temporalidad en que se libró la orden de aprehensión contra Arturo N, el presunto asesino detenido a una década del crimen.
Anoche, manifestantes de la comunidad trans denunciaron agresiones por elementos de la Policía de Investigación (PDI) tras protestar por las omisiones registradas durante la audiencia de Arturo N, detenido el lunes en Nicolás Romero, Estado de México.
La activista Kenya Cuevas, quien impulsó las demandas de justicia para su amiga Paola Buenrostro y la ley que lleva su nombre, dijo que la tipificación del delito dada por la Fiscalía discrimina la identidad de género.
“Al ingresar los policías nos trataron como ‘caballeros’, violentando nuestra identidad de género”, dijo la activista en sus redes sociales, sobre el maltrato de las ministerios públicos a cargo del caso.
Al respecto Gema Chávez Durán, coordinadora de Investigación de Delitos de Género, explicó en entrevista con N Más que la clasificación se dio por la temporalidad de la carpeta de investigación, cuando “el tipo penal era muy limitado” y no existía la figura del transfeminicidio en la ley.
La fiscal Bertha Alcalde se reunió por la tarde con las personas manifestantes, acordando que se podrá reclasificar el delito conforme avance la investigación. Sin embargo, las activistas rechazaron los señalamientos de la fiscal por la acción directa de la protesta.
“Para mi fue un acto de violencia que hoy se me nombrara como hombre”, dijo Cuevas a la fiscal Alcalde Luján. “Si ustedes creen que es violencia (la protesta), más violentos son ustedes como institución”, agregó la defensora.
“Durante las siguientes etapas del proceso, la Fiscalía CDMX fortalecerá la investigación y aportará los elementos necesarios para solicitar al juez que valore la reclasificación del delito”, afirmó la institución.
Al cierre del día, Cuevas convocó a una manifestación nacional y a reagruparse para exigir justicia, así como el respeto a los protocolos de género que ha impulsado durante años, pero que la Fiscalía no llevó a la práctica.
El transfeminicidio que cambió la ley
Paola Buenrostro fue una mujer trans, dedicada al trabajo sexual, que fue asesinada el 30 de septiembre de 2016 presuntamente por Arturo N, un guardia de seguridad que solicitó sus servicios y que le disparó al reconocer que era una persona trans.
Kenya Cuevas presenció el asesinato de su amiga Paola e incluso logró, junto con otras trabajadoras sexuales, detener Arturo N, quien libró la cárcel por falta de pruebas. Así, permaneció prófugo de la justicia hasta el lunes 31 de agosto.
Arturo N fue detenido a casi una década del transfeminicidio. Durante esos años, Kenya Cuevas impulsó que se reconociera la identidad de género de su amiga, víctima del crimen de odio y luchó por visibilizar la crisis de transfeminicidios.

Fundadora de la Casa de las Muñecas Tiresias, Cuevas logró que se emitiera una recomendación por parte de la Comisión de los Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) a la Fiscalía por las violaciones a los derechos humanos en el marco de la investigación.
En julio de 2024, el Congreso de la Ciudad de México aprobó la iniciativa que dio el nombre de Paola Buenrostro a una ley que tipifica los transfeminicidios en la capital.
“Kenya continuó exigiendo justicia y enfrentando amenazas, mensajes intimidatorios y el envío de una corona de flores para obligarla a detener sus denuncias. Desde hace nueve años, Kenya cuenta con escoltas debido al riesgo que enfrenta como víctima indirecta, defensora de derechos humanos y mujer trans en un país atravesado por la violencia transfeminicida”, señaló la Casa de las Muñecas Tiresias en un comunicado al conocerse la detención.




