SonIA: la inteligencia artificial que ya emite sentencias en tribunales de Querétaro
Ante la saturación de procesos, Querétaro estrena a la inteligencia artificial SonIA: un servidor capaz de asistir y generar sentencias con la asesoría de jueces y magistrados. Costó 17 millones al Poder Judicial del estado.
Cada juez familiar en Querétaro gestiona en promedio 2.800 asuntos. El tribunal recibe 700 mil promociones al año y enfrenta 70 mil demandas activas, con apenas 83 juzgados para procesar toda la carga de trabajo. Ante esta crisis operativa, el Poder Judicial estatal invirtió cerca de 17 millones de pesos en un servidor propio de inteligencia artificial generativa, bautizado como SonIA, que ya asistió en la redacción de dos sentencias definitivas: un divorcio incausado y un juicio ejecutivo mercantil.
Braulio Guerra Urbiola, presidente del Tribunal Superior de Justicia, detalló que mientras la nómina del Poder Judicial creció apenas un 2 por ciento en la última década, el volumen de litigios se disparó un 12 por ciento en el mismo periodo. “No hay presupuesto ni recursos humanos ni dinero que alcance para ir a la par del crecimiento y el número de asuntos que tiene un Poder Judicial”, advirtió en entrevista con el diario La Jornada. Como agravante, el tribunal consume 11 millones de hojas de papel al año, lo que evidencia una dependencia aún significativa del formato impreso.
Guerra Urbiola sostuvo que si no se apuesta por la digitalización y la inteligencia artificial, la impartición de justicia en México quedará rebasada por la incapacidad humana de responder a la demanda social en menos de cinco años. La solución que encontraron fue apostar a la inversión de un servidor de inteligencia artificial, convirtiendo a Querétaro en el primer estado del país, e incluso el primero en Latinoamérica, en implementar esta tecnología para resolver litigios.
Proteger datos sensibles
A diferencia de herramientas comerciales como ChatGPT o Gemini, el sistema de Querétaro opera sobre una infraestructura privada. El Poder Judicial compró su propio servidor físico con una inversión cercana a los 17 millones de pesos, con el objetivo explícito de garantizar la seguridad de la información y el resguardo de datos personales sensibles de los justiciables.
El Tribunal prohibe expresamente el uso de ChatGPT, Gemini, iCloud.
El servidor SonIA, en cambio, fue entrenado durante seis meses en áreas específicas del derecho, centrándose inicialmente en asuntos familiares y mercantiles. Según sus promotores dentro del Tribunal, la eficiencia del software supera radicalmente la capacidad humana en tareas de redacción: mientras un secretario de acuerdos redacta en promedio unos 15 acuerdos al día, SonIA tiene la capacidad de emitir un acuerdo cada minuto y medio. Tras decenas de ensayos piloto, el magistrado aseguró que el servidor ya emite documentos con alta pulcritud y sin sesgos.
Un divorcio y un juicio ejecutivo mercantil
El Juzgado Sexto Familiar y el Juzgado Noveno Civil fueron los primeros en utilizar el sistema. Ahí se emitieron las dos sentencias históricas: un divorcio incausado en todos sus términos y un juicio ejecutivo mercantil relacionado con pagarés. De manera paralela, también se realizó la primera radicación de una demanda ejecutiva mercantil por pago de cantidad con apoyo de inteligencia artificial, como parte del arranque del modelo de demanda digital, cuya implementación oficial iniciará el próximo 4 de mayo de 2026.

Sin embargo, la herramienta no actúa de forma autónoma. Cada documento generado por la IA es supervisado por especialistas y evaluado rigurosamente por el juez titular antes de ser emitido. La intención no es sustituir el criterio humano, sino acelerar la resolución de conflictos en un sistema saturado.
El 24 de octubre de 2025 se publicaron los lineamientos para el uso responsable, ético y seguro de la inteligencia artificial en la administración de justicia. Este marco normativo establece las bases para que SonIA opere bajo estándares internacionales, garantizando que la IA funcione como una asistente de alta velocidad, no como una autoridad resolutiva. Guerra Urbiola enfatizó que “la decisión de las consecuencias legales que tiene ese documento como sentencia es de la jueza. Si bien no sustituye al ser humano, sí asiste con eficiencia, velocidad, con pulcritud”.
El nombre del sistema rinde homenaje a la magistrada en retiro Sonia Alcántara, quien en los años noventa retiró todas las máquinas de escribir del Poder Judicial de Querétaro para sustituirlas por computadoras.




