Comunidades pesqueras del Golfo de México exigen reparación tras el megaderrame de petróleo
A casi tres meses del derrame de Pemex en el Golfo, comunidades pesqueras como El Bosque y Las Barrancas aún no reciben reparación efectiva.
Han pasado casi tres meses desde que se registró el derrame de petróleo en el Golfo y un mes desde que Pemex admitió su responsabilidad, pero todavía hay comunidades que sufren los efectos de la contaminación y que no han accedido a una reparación efectiva de los daños.
Así lo denuncia la organización Oceana y añade que las afectaciones son mayores para los pueblos pesqueros en donde, además de enfrentarse a la contaminación por hidrocarburo, sus habitantes viven con la zozobra de la erosión costera.
Uno de esos pueblos es El Bosque, un pequeño pueblo que fue engullido por el mar en la costa de Tabasco. La comunidad de este poblado fue la primera en ser reconocida oficialmente como desplazada climática en el país. Los habitantes lograron que el gobierno reubicara 51 casas en noviembre del 2024, pero aún no obtienen respuestas claras sobre su principal fuente de trabajo: la pesca.
Las familias de El Bosque aseguran que a partir del derrame sus ingresos han decaído, pues no encuentran compradores para su pesca diaria. Oceana informa que la mayoría de los pescadores no están registrados en el padrón para solicitar programas de apoyo gubernamental tras el derrame, lo que ha dejado a gran parte de la comunidad sin respuesta institucional.
“Nos han dejado por los suelos porque no nos atienden, no nos apoyan, y esos barcos que tienen, ellos saben que esos barcos pasan por donde pescamos, les afectan y ponen en riesgo su vida y rompen las redes”, señaló a Oceana un pescador de El Bosque.

Foto: Félix Márquez, Oceana
El derrame: sólo un síntoma de un problema estructural
Oceana consigna que se trata de un problema estructural. “El derrame no solo contaminó el mar, evidenció un sistema que deja fuera a quienes viven de él. Hoy, las reglas de apoyo están diseñadas para reconocer manchas en la playa; no la pérdida real de ingresos ni el impacto cotidiano en las comunidades”, señaló Nancy Gocher, directora de Política Pública e Incidencia de Oceana.
Otra comunidad que atraviesa una situación complicada es Las Barrancas, en Veracruz. Sus habitantes acusan que el personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) determinó que no había afectaciones en el pueblo tras el derrame porque no encontraron chapopote en la playa.
Sin embargo, Oceana señala que la consecuencia del derrame es, en realidad, la parálisis de actividad pesquera, la cual no fue considerada en el análisis de Profepa para brindar alguna reparación a la comunidad, que también corre peligro de ser absorbida por el mar. “Duermo con el mar en la nuca”, alertó una habitante de Las Barrancas.
Oceana exige al gobierno federal que las compensaciones lleguen a quienes realmente las necesitan.

Organizaciones exigen responsabilidad integral de Pemex
El gobierno anunció recursos por 30 millones de pesos para cooperativas pesqueras y apoyos de 15 mil pesos a pescadores.
Hace casi un mes, diversas organizaciones señalaron que Pemex no reconoció su responsabilidad integral, sino que su respuesta se centró en separar de sus cargos a tres funcionarios.
“Las autoridades no pueden dar por cerrado este episodio con tres destituciones, apoyos parciales y un discurso de control. Sigue pendiente la verdad completa sobre el daño, su costo, la responsabilidad institucional de Pemex y la reparación integral a comunidades y ecosistemas”, enfatizaron las organizaciones en su comunicado.
Exigieron que los responsables del derrame informen de manera pública el volumen total de petróleo derramado; el costo de atención, limpieza, monitoreo y remediación; el monto que Pemex deberá cubrir conforme a su responsabilidad institucional; y el plan integral de restauración ambiental –con metas, tiempos, instancias responsables y mecanismos de seguimiento público–.




