A 12 años del derrame tóxico en el Río Sonora, Grupo México goza de impunidad crónica
Los Comités de Cuenca Río Sonora esperan que se concluya la construcción de hospital e insisten en la impunidad de Grupo México.
La primera piedra del Hospital de la Región del Río Sonora representa un monumento a la impunidad, tras 12 años del derrame de miles de metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado en los Ríos Sonora y Bacanuchi, uno de los mayores desastres ambientales en el país.
Los Comités de Cuenca del Río Sonora subrayaron que el acto encabezado por el gobernador Alfonso Durazo representa también una deuda para las familias que, desde el 6 de agosto de 2014, vieron sus comunidades afectadas por los desechos tóxicos de Grupo México.
Por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobierno federal y el local colocaron una primera piedra del Hospital de la Región del Río Sonora, una instalación médica que busca resarcir los daños de la contaminación. Una sola parte del Plan de Justicia para Cananea.
Sin embargo, una primera piedra ya había sido colocada en 2015, al año siguiente del derrame de contaminantes. Y el ansiado hospital no registró avances, lo que contribuyó a la muerte de los habitantes envenenados por el derrame.
La última colocación, con “bombo y platillo”, genera sentimientos encontrados entre los habitantes de la cuenca, quienes esperan que la construcción del centro médico no quede en promesa. “Reconocemos que esta nueva construcción es un paso importante ante una demanda histórica”, dice la comunidad.
“Esperamos que hoy también se coloque la primera piedra de otra cosa: una forma distinta de atender los desastres ambientales en este país, una que proteja a las generaciones presentes y futuras”, señalan las comunidades.
Grupo México: contaminante de ayer y hoy
De acuerdo con el último dictamen de diagnóstico en el Río Sonora, elaborado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la remediación a cargo de Grupo México no fue efectiva pues persiste la presencia de metales pesados por encima de la norma.
El documento también establece afectaciones a la salud (con personas fallecidas por la presencia de metales en sus organismos), estragos en la salud mental y pérdidas económicas en la región.

En mayo pasado, los colectivos de la cuenca alertaron por un intento de dar carpetazo (entre el gobierno y Grupo México) a un fideicomiso para atender los impactos del desastre.
Y es que la responsabilidad de Grupo México en eventos de contaminación persiste. En los últimos días, la empresa fue responsable de un derrame de más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio en la comunidad de Naco, Sonora. Por estos hechos, un trabajador se debate entre la vida y la muerte.




