Documentan el desalojo de poblaciones callejeras en CDMX por el Mundial 2026
Los desplazamientos de las poblaciones callejeras se han registrado en Cuauhtémoc, Coyoacán y Tlalpan, alcaldías clave en el Mundial del 2026.
A casi tres semanas del arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, la asociación civil El Caracol, promotora de los derechos de las poblaciones callejeras, ha documentado acciones de desplazamiento y hostigamiento en las alcaldías Tlalpan, Cuauhtémoc y Coyoacán.
El Caracol A.C publicó este fin de semana hallazgos preliminares como parte de un monitoreo y recopilación de testimonios directos de personas que viven en la calle, víctimas de operativos de “limpieza social” (desalojos forzados de la vía pública) en el marco del evento deportivo.
“Los testimonios siempre tienen que ver con que los espantan, los corretean. Los testimonios de niños y niñas son de miedo, de que tuvieron que correr porque llegó el operativo en la madrugada“, describe Luis Enrique Hernández, director de El Caracol, en entrevista con Fábrica de Periodismo.
Operaciones de “limpieza social”
El modus operandi es el siguiente: Primero, se le exige a las poblaciones callejeras retirarse “por las buenas”. En caso de no obedecer, los desplazamientos se vuelven sorpresivos y hostiles, al amparo de la oscuridad.
A Hernández, psicólogo de formación, no solo le cuentan las personas desplazadas. Ha visto con sus propios ojos estas expresiones de odio contra la población callejera.
“Me ha tocado ver cómo llegan, los levantan, se llevan sus cosas y todavía se van riendo”, dice sobre esta estrategia de “ocultamiento” que ocurre a causa de un evento internacional.
No es un secreto, tampoco nada nuevo. Los registros en video de estos desplazamientos circulan desde el año 2022. En ellos, se ve a personal con chalecos de la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social (SIBISO) llevarse por la fuerza a las personas, subirlas a vehículos y llevarlas a albergues en malas condiciones.
Los operativos así han sido reportados por la población callejera al equipo de El Caracol, que ya se encuentra realizando un informe detallado, aunque con la complejidad del miedo que impera entre quienes denuncian.
Según la organización civil, estos desalojos se han reportado en zonas de alta concurrencia como el Corredor Ajusco-Azteca, la zona Tlalpan-Taxqueña, en Centro Histórico, la Alameda Central, Reforma, hospitales y zonas vinculadas con obras y movilidad.
La FIFA en la CDMX: un meta-Estado
La Ciudad de México está registrada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) como una marca. Hernández destaca el fenómeno del mercadeo de ciudades, la “venta” de una marca de ciudad como atractiva para invertir y visitar, pero que detrás oculta las cosas que no están bien.
Con motivo del Mundial 2026, las exenciones fiscales facilitadas por el gobierno mexicano a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) la convirtieron en una de las instancias más favorecidas por el negocio del torneo.

No solo eso. El IMPI lleva a cabo una operación limpieza para prohibir el comercio informal, mientras los testimonios de “limpieza social” de las poblaciones callejeras llegan a las oficinas de El Caracol como parte de operativos complacientes para la “marca” de la CDMX.
“Es un negocio el Mundial, está bonito el fútbol, pero es un negocio. Entonces, esa lógica se convierte en una especie como de meta-Estado donde decide y da indicaciones de cómo quiere su evento”, considera el director de la asociación civil.
En todo caso, Hernández espera que la CDMX implemente políticas públicas como una campaña para prevenir el odio contra la población callejera, invertir en albergues dignos y capacitar a su personal con perspectiva de derechos humanos.
El goce y la documentación: una ruta paralela
El equipo que integra El Caracol tiene claro que no puede hacerle frente a todas las implicaciones sociales de un evento a cargo de un organismo internacional respaldado en todo momento por un gobierno local.
Entre quejas por violaciones a los derechos humanos y por discriminación que pueden tardar años en resolverse, Hernández decidió que lo importante en esta temporada mundialista era documentar y acompañar.
“Se definieron las rutas, las zonas específicas donde íbamos a recorrer y a levantar testimonios, esto fue al saber que no podíamos frenarlo”, explica Hernández.
Además, El Caracol decidió actuar frente al miedo con estrategias de contención emocional y el disfrute del futbol, destacando sus connotaciones de compañerismo, comunidad y diversión.

El día del partido inaugural de México VS Sudáfrica, las oficinas de la asociación se convirtieron en un “Fan Fest” para la población callejera. Con una televisión y botanas, se vivió un ambiente mundialista sin violencias.
“Veías la tranquilidad de las personas al estar viendo un partido y no estar esperando que llegue un operativo a que te violente. Lo pasamos muy bien, todo el mundo gritó gol”, concluye.





