Niños exigen maestros en escuelas de Guajes de Ayala, Guerrero
Tras casi un año sin clases por la violencia criminal, los habitantes del ejido aseguran que ahora es factible volver a las aulas, pero la falta de maestros frena el regreso escolar.
Más de cincuenta niñas y niños del municipio de Coyuca de Catalán, en Guerrero, hicieron una petición concisa a través de un video: “Señora gobernadora Evelyn Salgado Pineda y maestro Ricardo Castillo Peña, queremos que nos manden maestros a la localidad de Guajes de Ayala”.
Desde hace casi un año, la comunidad fue obligada a suspender por completo las clases debido a la violencia criminal que se agudizó en Guerrero los últimos meses.
Este tipo de violencia no es nuevo: los pobladores del ejido Guajes de Ayala se enfrentan a intentos de desplazamiento, atribuidos a La Nueva Familia Michoacana, desde hace al menos cinco años. Según las denuncias de los ejidatarios, el origen del enfrentamiento reside en las disputas por el control territorial de la Sierra del estado, una región estratégica tanto por sus bienes naturales (por ejemplo el uranio y maderas preciosas) como por sus rutas para el tráfico ilícito.
Actualmente, las madres y padres de los niños afectados por la suspensión de clases, enfatizan que por ahora el Ejército y la Guardia Nacional resguardan la zona, lo que significa que el retorno a las aulas es posible.
“El verdadero obstáculo que enfrentamos el día de hoy ya no es la falta de condiciones para abrir los planteles, sino la grave falta de maestros. Las escuelas de nuestras localidades carecen del personal docente necesario, lo que impide que este nuevo ciclo escolar pueda desarrollarse con normalidad y perpetúa el rezago educativo que nuestros niños ya arrastran desde el año pasado”, plantean en una solicitud dirigida al gobierno de Guerrero.

Maestros permanentes, un docente de preescolar y una mesa de trabajo
Para atender el rezago educativo, los habitantes expusieron como primera demanda la asignación inmediata y permanente de docentes para cubrir los grupos desatendidos.
Como segundo punto, señalaron la urgencia de enviar un maestro para el nivel preescolar, una medida crucial para que las niñas y niños más pequeños comiencen a tiempo su educación inicial y desarrollen las habilidades sociales que esto conlleva.
Finalmente, solicitaron la instalación de una mesa de trabajo directa con la Secretaría de Educación de Guerrero para evaluar y resolver a fondo la falta de personal educativo en la región.
En su pronunciamiento, la comunidad y sus representantes confiaron en una pronta intervención institucional que garantice el derecho a la educación y dé una respuesta definitiva a las demandas de las familias serranas.
Volver a clases ayuda a la niñez de Guajes de Ayala en un contexto de asedio por parte de grupos criminales con armas de grueso calibre y drones con explosivos.




